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jueves, 13 de marzo de 2014

Capitulo 12:

Dylan:

Me queda con prácticamente la mandíbula por el piso, los ojos nublados por la ira y las ganas de llorar. No podía creerlo, no podía creer nada de lo que estaba diciendo su idiota padre le dijo ¿que no podía hacer eso? ese hombre... lo odiaba, nunca iba a poder verlo a la cara, Meg tomo unas largas respiraciones y fue hasta el baño, se lavo la cara y volvió a sentarse. Cuando me vio, se levanto del sillón y se arrodillo al lado mio.
-No bebe, no llores por favor no.
Me seco una lagrima que sin mi consentimiento se escapo y hizo una sonrisa forzada. Esta vez me abrazo ella y yo la envolví en un abrazo protector. No podía creer que eso le había pasado a ella y no era el jodido final.
Respiro profundo y me miro.
- Tengo que terminar.
Asentí, ella miro la pared enfrente nuestro y volvió a empezar.

"- Después de lo que se que fueron semanas, mi madre ya no gritaba, Tony y sus hombre no entraban a golpear a ninguna de las dos, solo el chico rubio de ojos azules entraba a dejar comida y se iba. 
Un día, el mismo chico que me separo de mi madre me llevo con ella. Yo me había dejado morir, obviamente lo iba a hacer tarde o temprano, si no lo hacían ellos, iba a ser por mis medios. Sabia que algo mal dentro de mi estaba, no podía respirar bien y cuando tosía escupía sangre todavía. Cuando el chico me dejo sobre el colchón lentamente como si fuera de cristal, me corrió un poco el cabello de los ojos y se levanto para despertar a mi madre que estaba apoyada en una pared del lado opuesto de la habitación.
Ella se sobresalto y el le tapo la boca. No podía verme desde donde estaba por que el chico me tapaba, entonces escuche que dijo:
-Sh, no grites Andromeda por favor no lo hagas. Traje a la niña, por favor no grites o van a volver y no podre hacer nada.
No entendía que quería decir. Le saco la mano de la boca de mi madre y se corrió para que me viera desde donde estaba. Ella se arrastro en cuatro patas hasta mi y me toco suavemente la mejilla.
-Bebe, no. No no no no no no, lo siento tanto. 
No dejaba de repetir no una y otra vez, derramo miles y miles de lagrimas. Yo solo miraba el techo y me concentraba en respirar.

Dos días después o eso pareció para mi, no tenia ni idea de cuanto tiempo estuve en esa habitación con mi madre, entro otra vez el chico rubio de ojos azules y me miro. Instintivamente me empece a arrastrar hacia atrás, esta vez iba a luchar no iba a dejar que me golpearan. 
-No espera, tranquila.
Se agacho a mi lado y me miro. Estaba completamente aterrada, tenia miedo por mi, por mi madre, por mi vida.
-Voy a hablar con tu mamá ¿si? Por favor no grites, ya vuelvo. 
Asentí muy despacio todavía muy dolorida, comenzando a costarme respirar mucho de nuevo, el tomo a mi mamá suavemente del brazo y se la llevo a fuera.
Luego de un rato, mamá volvió a entrar con el llorando como si algo peor que esto estuviera pasando. Se arrodillo delante mio y me tomo la cara entre las manos.
-Perdón Megara, te amo.
Mis ojos se agrandaron y me separe de ella instintivamente. 
-No, tu no. No por favor mamá.
Había entrado en pánico y no podía respirar. Mi madre me miraba como si no entendiera.
-Tranquila cielo, no pasa nada.
Me abrazo y empezó a cantar una vieja canción de cuna con la que nos hacia dormir a Mick y a mi. De solo pensar en mi hermano en ese momento me hacia sentir triste y vacía, quería volver a verlo mas que a nada.
Mi madre me ayudo a pararme y yo la mire confundida.
-Escúchame con atención Megara, el es James, el no te va a lastimar. Me conoce hace tiempo y va a ayudarte a salir de aquí, júrame que si algo no sale como te estoy diciendo correrás hasta poder salir de aquí y no volverás mas. Júralo.
-Si mamá.
Apenas podía hablar.
-Esa es mi pequeña, te amo.
Me dio un beso en la frente, James me tomo de la mano y me saco de la habitación al instante la puerta se cerro.
-¿Y mi mamá?
-Eh... Andromeda se va a quedar.
-No no no no no, eso no puede ser no quiero irme sin ella.
Mi voz iba en aumento, el me tapo la boca con la mano y me miro a los ojos.
-Sh por favor, no lograre sacarte si haces esto. Por favor silencio.
Mis ojos se llenaron de lagrimas y en ese momento una puerta al final del pasillo se abrió y James se metió a una habitación solo dejándome parada ahi, lo único que escuche de la habitación en la que se metió el chico, fue :
-Corre.
Y eso hice, corrí. Hasta que mi cara dio contra una pared al igual que mi cuerpo, podía escuchar los pasos corriendo tras de mi como perros hambrientos, vi un cartel luminoso y corrí hasta ahi. Salí por la puerta y me encontré cegada por el sol no me importo, seguí corriendo por el callejón por fin podía salir de ese lugar, estando a unos metros de la calle, lo escuche:
-Megara, ¿a donde vas?Me di vuelta y lo mire, era alto, de cuerpo grande y con una mirada tenebrosa en el rostro... sentí pánico nuevamente.-Se termino tu tiempo Meg.Me di la vuelta y lo sentí, primero un golpe seco en el estomago, después fue  mi cara, eran tantas que no podía respirar quise mantenerme en pie por simple orgullo pero no lo logre, desde el piso vi a 3 hombre pegarme como si fuera un saco de basura... no podía mas, sabia que no lograría vivir si no hacia algo ahora. Y lo escuche de nuevo:-BASTA! No quiero que la maten.Me levante como pude, lo mire y corrí nuevamente hacia la calle con la poca fuerza que me quedaba. Fue en ese momento cuando vi las dos luces y sentí el impacto, los vidrios volaron por todos lados, el sabor a sangre se hizo presente nuevamente, los huesos sonaron rotos, di la vuelta sobre el auto y golpee el duro pavimento, antes de caer inconsciente en la pura oscuridad lo ultimo que pude hacer fue decir:-Andromeda."

Después de un minuto de respiraciones pesadas, hablo:
-De eso tratan mis pesadillas, por eso nunca voy a poder dormir tranquila, por eso odio a mi padre y por eso nunca voy a lograr perdonarlo por dejar que mi madre muriera.
-¿Entonces ella es Andromeda, tu madre?
-Si, ese es el nombre de ella. Es lo que dice el tatuaje.
Asentí, todavía me costaba asimilar todo eso.
-¿Y tu tía Ella, que paso?
Suspiro.
-Yo después de que aquel auto me pasa por arriba, literalmente, el chico me llevo a urgencias, estuve meses en el hospital y 2 en un centro de rehabilitación, no sirvió de mucho, nunca supere la muerte de mi madre. Pero si sirvió para que no tuviera pánico de que la gente me toque, ni que tenga miedo a salir de mi casa, o si quiera a separarme de la cama. Al parecer había estado 2 meses encerrada ahi, así que después de 3 años enteros sin poder ver a ningún familiar. Volví a ver a mi hermano y esa fue la mejor experiencia de mi vida, meses mas tarde me entere que mi tía Ella se había suicidado después de haberse enterado lo de su hermana menor, dicen que no pudo superar que su hermanita haya echo eso por ella. La carga de la culpa.
-Lo lamento Megara.
-¿Que?
-Que lo siento, no quise enojarme contigo por que no me contaras algo, fue estúpido, inmaduro y realmente el comportamiento de un niño. Tu pasaste tantas cosas, que no se como asimilar que te veas tan fuerte, tan segura, aunque a veces seas tímida o reservada, no te importa. Y la verdad nunca estuve tan feliz de conocer una persona como tu. Te quiero en mi vida, no quiero que te alejes ni quiero alejarme de ti, eres lo mejor que alguna ves me paso en la vida. Te quiero Meg.
Los ojos de Meg se volvieron a llenar de lagrimas pero esta vez de la felicidad y me apretujo en un abrazo muy fuerte.
-Realmente no me importa tu comportamiento de niño pequeño, es mas eres adorable, se que hay cosas que tenias que saber y ahora estoy feliz de que lo sepas y te agradezco que me comprendas y también que me hayas escuchado Dylan, no sabes lo importante que era para mi contarte esto. Te quiero tanto mi pequeño bebe.
-Te quiero mucho mas mi espantapájaros azul.
-No yo mas, eres el pedacito de cielo que me quitaron de niña.
-Nadie te va a quitar nada esta ves, preciosa.

Sonreí, la ayude a pararse y nos metimos en la cama para dormir mejor de lo que alguno durmió en nuestras vidas, abrazados en la noche fría con el corazón lleno de amor para dar y la cabeza en calma.

Capitulo 11:

Dylan:


Meg seguía llorando, estuvo así por 10 minutos quería abrazarla fuertemente y decirle que todo estaba bien, que yo iba a protegerla pero no me dejaba acercarme y eso me fastidiaba totalmente.
Después de varias respiraciones, ella me miro y volvió a retomar la historia. 

"-Cuando llegamos ese lugar al que nos llevaban, supe tres cosas:

  • Nº 1 : Tenia demasiado miedo y quería a estar en mi casa con mi hermano, era lo único que quería.
  • Nº 2: Estos hombres no estaban jugando.
  • Nº 3: Mi mamá estaba arriesgando su vida por su hermana.
Me desvendaron los ojos y parpadee varias veces hasta que mi vista se adapto lo mejor que pudo a una horrible habitación que tenia paredes blancas que se estaban descascarando, había dos ventanas tapiadas con madera, una gran puerta negra, una mesa de metal y dos sillas. Mire al rededor buscando a mi madre, hasta que la vi tirada en el piso a unos pasos de distancia de mi algo inconsciente. Me arrastre hasta ella y la moví un poco, ella se despertó en seguida muy sobresaltada.
-Megara
-Tranquila mamá estoy aquí.
Ella me agarro la cara entre las manos y me apretó fuertemente entre sus brazos, mientras comenzó a llorar. Yo en esos momento estaba en shock no sabia como reaccionar, no sabia si llorar o no, la mayoría de esas cosas todavía no habían entrado a mi cabeza y todavía creía que estaba dormida y que en cualquier momento Mick bajaría de su cama, para saltar sobre mi y decirme que eran las 8:00 de la mañana y teníamos que ir a ver a nuestra mascota nueva Pío que era un pura sangre negro que nuestro padre nos había regalado para navidad. Quería creer que mamá nunca me había levantado mas temprano de lo normal y que en ningún momento dijo de ir al faro, quería creer eso con todas mis fuerzas. Pero no sirvió.
Cuando entro Tony y sus muchachos levantaron a mi madre que estaba sentada conmigo en brazos y se la llevaron sin decir una palabra. A los minutos pude escuchar los gritos de mi madre, eso fue lo mas horrible de todo, escuchar esos gritos violentos pidiendo ayuda y no poder hacer nada fue mi condena, la peor tortura de toda mi vida. Yo seguía sentada exactamente en el mismo lugar, mirando la pared blanca con humedad, no había derramado ni una lagrima y no lo hice después tampoco.
Esa noche mi madre no volvió.

A las 3 días, tal ves menos o tal ves mas, trajeron a mi madre arrastrando entre los dos la traían uno de cada brazo. La acostaron en el colchón que habían traído el primer día y se fueron. Me acerque muy lentamente a mi madre que tenia cortes por toda su cara, magulladuras, moretones y marcas en su cuerpo y aun así no dejaba de ser perfectamente hermosa como un ángel.
Le acaricie la cara lentamente y le corrí el pelo, ella abrió un poco un ojo ya que el otro tenia un enorme moretón que le impedía abrirlo mas.
-Meg..
Dijo con un susurro ronco, le toque el labio con el dedo y negué con la cabeza. Ella levanto la mano y me acaricio el rostro, quería llorar... lo quería con todas mis fuerzas, mas que nada. Pero no podía, ni una sola lagrima salia de mis ojos.

Ese día fueron por mi, cuando abrieron la puerta y el gran chico de ojos azules, cabello rubio y gran cuerpo, me miro, supe que en ese momento mi vida estaba arruinada para siempre. Me tomo del brazo y lo mire a los ojos, pude ver algo de tristeza en ellos, miro para otro lado de inmediato. Me empezó a arrastrar hacia la puerta y yo comencé a negarme y hacerle fuerza para que me suelte, en ese momento mi madre comenzó a despertarse.
-Por favor no.
Dijo el chico, lo mire y empezó a negar la cabeza. 
-Por favor, no quiero lastimarte. No quiero.
Miro a otro lado y me levanto, llevándome como un saco de papas.
En ese momento, mi madre me vio y sus ojos se agrandaron y el miedo hizo que sus pupilas se dilaten completamente haciendo desaparecer el color azul de sus ojos, azul profundo como el mar, como la inmensidad del mar, azul como mis ojos y los de Mick. Cuando el chico me bajo, me dejo en una habitación sola y se fue, antes de cerrar la puerta me miro, agacho la cabeza y se fue. 

Lo demás, paso todo muy rápido. 
Entraron los 3 chicos de Tony, junto con el, lo miraron el asintió. Se miraron entre ellos y se acercaron, yo empece a arrastrarme por el piso para escapar de ellos pero sabia que no era una opción esa.
Lo primero que sentí fue como una costilla de mi lado derecho se rompía por la patada que uno de los 3 me pego, ahogue un grito. Se miraron entre ellos, me levantaron del piso y evitaron hacer contacto con mis ojos, yo solo los mire era lo único que me quedaba. Seguía sin llorar.
Después de un buen tiempo de golpes, en la cara, el estomago, patadas en las costillas y todo el cuerpo. Seguía sin gritar, ni siquiera solté un solo quejido, no me pregunte que fue lo que paso. No lo se y nunca lo sabre, la gente normal gritaría a todo pulmón como hizo mi madre, lloraría desconsoladamente por el dolor interno y externo que alguien te esta provocando, pero yo no. Nunca pude hacerlo mientras estuve ahi dentro, los hombres se miraron entre ellos y se fueron de la habitación, dejándome sola tirada en el piso, llena de sangre en la cara por los cortes de los golpes. Trate lentamente de enderezarme, pero un dolor demasiado fuerte en mi costado me lo impidió, empece a toser sangre y sabia que eso no estaba para nada bien, sabia muy en el fondo que tenia que salir de ahi, fuera como fuera. Cuando logre sentarme, me corrí el pelo de la cara que me llegaba hasta la cintura y ahora estaba empapado en mi sangre y en ese momento entro Tony, con una cara de pocos amigos, mirándome demasiado mal. Tenia miedo, pero no iba a dejar que me lastimar, o la menos iba a intentar.
Se agacho a mi lado y me corrió un mechón de pelo, automáticamente sentí un escalofrió.
-Adivina quien quiere hablar contigo.
Saco del bolsillo de su traje negro un celular, marco un numero y espero. Cuando del otro lado atendieron sonrió.
-Hola ¿si, con quien tengo el gusto de hablar?
Espero...
-Así que Mick, que lindo nombre campeón.
Mis ojos se abrieron de par en par y Tony sonrió mas. 
-Podrías pasarme con tu padre, Mick. Gracias.
Yo estaba aterrada, totalmente. No quería que lastimara a mi hermano, nunca iba a dejar que eso pase ni siquiera en mis peores pesadillas, nunca.
-Hola querido Louis... ¿que con quien tienes el placer de hablar?... bueno veras, soy Tony... si, Tony Bell, el mismísimo... ¿que quiero de ti? yo no quiero nada, tu tendrías que querer algo que tengo justo al lado mio... ¿así que yo no tengo nada que tu puedas querer? bueno respuesta equivocada, escucha.
Puso el auricular en mi oreja y apenas pude murmurar un ronco.
-Papá.
-Lo siento.
Yo me quede muda ¿por que me pedía perdón? volví a hablar.
-Papá por favor...
-No haré esto ni por ti, ni por tu madre. Perdón Megara.
Luego corto.
No podía creerlo, Tony me miro sorprendido y luego miro a sus muchachos.
-Vayámonos.
Fue lo único que dijo, luego se volvieron a escuchar los gritos de mi madre. Pero esta vez ella gritaba mi nombre, nadie la estaba golpeando ni torturando. Yo en cambio, seguía tirada en el piso de la habitación de paredes negras sangrando y esa vez llorando."

viernes, 28 de febrero de 2014

Capitulo 10:

Dylan:

Megan era preciosa, simpática, dulce, ella vivía para hacer feliz a todos todo el tiempo. Pero era algo obvio que ella no era del todo feliz, aunque trataba yo sabia que tenia una lucha interna muy fuerte por eso, era demasiado buena supongo. Hacia 2 semanas que estábamos de novios y todo el colegio se entero, cuando lo hizo Mick se había prácticamente desatado el jodido infierno.
-¿QUE MIERDA MEGARA? Dime por favor que no es una jodida verdad por que voy a matarlo ahora mismo a el y a ti. MIERDA es tu estúpido hermanastro, hermana.
La mira demasiado fijo y ella no apartaba la mirada de el, ella sonrió y simplemente fue a abrazarlo.
-Suéltame, como vas a hacerme esto a mi. No me contaste nada, estoy super enojado contigo, te odio pero te amo demasiado como para odiarte. Niña idiota.
Meg, estuvo media hora abrazada a el y Mick solo se quejaba y refunfuñaba incoherencias. En un momento ella lo soltó levemente y le dijo:
-Hermanito, te amo demasiado. Si es verdad estoy saliendo con Dylan y ya sabe casi todo.
-¿Como casi todo, sabe de An?
-No.
Se miraron fijamente otra vez, por unos cuantos minutos mas y el la abrazo fuertemente. Mas tarde tendría que hablar de ella sobre An fuera quien fuera.
-Te amo gemela idiota, quiero que seas feliz ¿sabes? no parece tan mal chico después de todo.
-Es demasiado bueno mi pequeño niñito tonto.
Se acerco a mi y me abrazo por la cintura, le di un beso.
-Basta, no quiero muestras de amor me da asco. Me voy, tengo una chica demasiado sexy que me espera. 
-Ugh asco, chau vete.
Después de eso Mick y yo nos empezamos a llevar bastante bien, salíamos mucho con Meg. Íbamos al cine muy seguido, fuimos a un campo de paintball creo que esa fue nuestra mejor salida nunca me había divertido tanto, jugábamos mucho a el Call of Duty en la Xbox y por dios que era buena la chica, la ayudaba con sus autos y algunas materias, y ella me hacia bocetos de dibujos, hasta encontrar alguno para tatuarme. También me llevo a su trabajo, que era un local de tatuajes y perforaciones todo el mundo la amaba, era excelente en lo que hacia. Ese día conocí a Lola la asistente del local, era una morena, de ojos negros y con demasiados rulos castaños tendría unos 25 años no mas pero se veía su espíritu joven; era super amorosa con Meg y a mi ni bien me presento, le dio la vuelta al mostrador en el que estaba sentada y vino a abrazarme.
-Tu y yo, nos vamos a llevar super bien. 
-Eh... esta bien.
Hay que admitir que la chica me había dejado con la boca cerrada,  fue muy amigable, estaba siempre sonriendo, era como la mejor amiga de Meg. Después de 3 horas de estar sentado hablando con Lola, ya que Meg tenia un chico de unos 25 años que terminar un trabajo en su espalda, sip estaba MUY celoso, hasta que apareció su prometida. Nos despedimos de Lola y le dije que volvería a venir para saber como le había ido a su pequeño de 3 años en sus clases de fútbol.


Estábamos acurrucados en la habitación de ella, mirando una película de acción a pedido mio. Entonces en un momento se movió, su musculosa se levanto y su espalda quedo a la vista. Me aleje lentamente de ella para mirar bien su tatuaje que cubría completamente su espalda. En la parte alta de su espalda había 4 demonios, 1 mas grande que todos los demás y en el centro había una niña pequeña acurrucada en el piso en un pequeño charco de sangre. Mas abajo había una mujer vestida de negro con unas grandes alas blancas y abajo de ella decía " Ἀνδρομέδα " un nombre creo que escrito en griego.
-Bebe, tengo frió no te alejes.
Meg me saco de mi concentración deduciendo que mas había en su espalda.
-Meg, ¿que significa tu tatuaje cielo?
Se dio vuelta y me miro a los ojos.
-Eh...
Automáticamente como si algo la hubiera asustado, empezó a temblar y los ojos se le llenaron de lagrimas.
-Tranquila, no importa. Tranquila.
No sabia bien por que le decía eso, pero sentía la necesidad de que este calmada y en paz a mi lado.
Se durmió después de un rato y yo me fui a mi habitación, no es que no durmiéramos casi todas las noches juntos pero esta noche quería estar solo. 
Me despertó un ruido, saque el celular de abajo de mi almohada y mire la hora: 4:54. Dios, tenia tanto sueño, no había sido buena idea irme de la cama de Meg con ella duermo tranquilo. Me levante de la cama y fui hasta la puerta, cuando la abrí estaba Meg parada en frente mio. Me agarre el corazón, casi me mata de un infarto esta chica.
-Megara, mierda. Vas a matarme, ¿Que haces acá cielo?
-Necesito hablar con vos.
-Son casi las 5 de la mañana amor ¿podemos hablar mañana?
-No.
Me miro seria, mierda. 
-Bueno, esta bien. Pasa.
Paso, mirando mi cuarto como si no lo conociera y se sentó en un sillón frente la cama con las piernas cruzadas y me miro. Me senté en la cama y me tape las piernas con la colcha hacia un frió de mierda, lo único que hacia era mirarme. Después de unos 15 minutos fui a decirle que me diga que era lo que quería hablar y ella solo dijo:
-Es mi infierno personal.
La mire confundido, no tenia idea de que hablaba.
-El tatuaje de mi espalda Dy.
-Ah.
-Cuando tenia 13 años fuimos con mi mamá al faro era su aniversario de casada con pa...Louis y tenia ganas de respirar el aire salado un rato. Luego nos iríamos de compras y volveríamos a las 6, para la gran cena que Mick y Louis estaban haciendo no todos los días cumplías 10 años de casado, obvio que mi mamá no sabia de eso. 
Respiro profundamente y miro el suelo.
-Tenia una tía, se llama Ella era dos años mayor que mi madre. Pero no se notaba la diferencia de una y la otra, ya que eran completamente iguales, eran muy hermosas y simpáticas. Pero Ella era conocida por siempre meterse en líos o eso decía mi mamá cuando era chiquita, y An era conocida por salvarla siempre de sus problemas, siendo la mas chica siempre la cubría.
Estaba algo confundido por el cambio repentino de tema, pero no dije nada.
-Cuando llegamos al faro, algo había raro. Algo no estaba del todo bien. Al entrar nos encontramos con el...
Empezó a temblar y las lagrimas comenzaron a caer a la alfombra. Salte de la cama y fui a abrazarla pero no me dejo, me senté en el piso mirándola.
-Meg, esta bien.
-No, déjame.
- Tony era su nombre, recuerdo que uno de sus chicos lo llamo así. El y 3 hombres mas estaban parados en el pequeño espacio de la entrada, la miraron a mi madre y ella me tomo de la mano y me empujo detrás de ella. Claro yo no entendía que pasaba, solo era una niña y no sabia que esas personas eran las que iban a ocasionar tanto daño en mi vida. Tony se acerco a mi madre, agarrándole un mechón de pelo y mirándola.
"-Cambiaste el color E, eso no iba a impedir que te encontráramos y lo sabes." Yo estaba bastante confundida y no entendía, entonces le hable. "-¿Por que le dices E?" El se sorprendió, como si no me hubiera visto en ningún momento y mi madre me apretó fuerte la mano, la sentía temblar. "-Con que una niña, eh. ¿No es tu hija o si?" Mi madre me miro y yo solo me silencie. "-Claro que no, es mi sobrina y no tiene nada que ver en esto así que dejemos que se valla a su casa con mi hermana ¿si?" "-Tu sobrina, nunca me dijiste que tenias una hermana Ella ¿Como se llama?" Mi madre seguía temblando y se mordía el labio. "-Andromeda. Pero vamos Tony deja que Meg se valla, ella es solo una niña" El hombre me miro y se agacho para estar cerca de mi cara, yo lo mire con los ojos abiertos de par en par, sabia que tenia que tener miedo. "-Pero que bonito nombre, ¿como es?" "-Megara" Le conteste rápido y temblando. "-Muy hermoso Megara, igual que tus ojos azules. Tu madre debe ser muy hermosa ¿no?" Solo asentí. "-Vamos chicos, iremos a pasear" Mi madre se dio la vuelta y me agarro fuerte la cara. "-Hagan lo que hagan, nunca mires atrás. Y por nada en el mundo no me hagas caso, escuchaste." Asentí fuertemente, para luego sentir unos brazos rodearme, me metieron en una camioneta negra a la fuerza, ahi me ataron las manos y me taparon la cara.

Megara lloraba fuerte y no me dejaba que me acerque, nunca en mi vida esperaba que me contara algo así y por lo visto solo era el principio.

lunes, 10 de febrero de 2014

Capitulo 9:

Megara:

Después de esa confesión quien puede realmente organizar sus ideas. Digamos que te tiran una bomba, tardas en recuperarte y digamos que yo tarde bastante mas de lo normal, después de una semana todavía no queríamos ponerle nombre a lo que teníamos juntos. No se si era miedo o que, en el colegio todas absolutamente todas las chicas se acercaban a hablar con el, a coquetear y a todas quería arrancarle la cabeza, Dylan obviamente o se hacia el tonto o no lo notaba, por que cada vez que alguna chica se apoyaba en el o lo rozaba, el miraba para otro lado o venia a abrazarme y decirme cosas dulces. Medio colegio inventaba cosas como que eramos hijos de la misma madre y nos acostábamos, bastante perturbador a decir verdad. Y otras muchas idioteces, que nadie presta atención. Después de un tiempo se tranquilizaron, gracias a que Jessica como era bailarina de un bar tuvo un incidente con un cliente y los rumores de que estaba embarazada corrieron demasiado rápido diría yo, obviamente Jess no estaba embarazada ni nada por el estilo aunque nunca me contó que paso realmente con el chico del bar. 
Después de 3 semanas de hablar y contarnos las cosas fundamentales, ya sabia que Dylan amaba el color azul marino, que su programa de televisión favorito era Coraje, el perro cobarde aunque ya no lo dieran. Que tiene miedo a la soledad, no le gusta dormir en la oscuridad total, le gusta mirar las estrellas, no tiene libro favorito por que ama todos los que lee, su banda favorita es Aerosmith, ama los animales pero mucho mas los perros, los conejos y los pollitos. Lloro con la película Lo que el viento se llevó, y se enamoro completamente de Scarlett O'Hara, quien diría que toda esa masculinidad fuera tan sensible. Odia las pelicular de terror, cosa que no podía creer por que yo las amaba, este chico realmente me sorprendía. Un día estábamos comprando una pizza para llevar, cuando salio la discusión de las películas y me dijo:
-Te juro que nunca vi las películas del Juego del miedo.
-No puede ser eso posible en toda la tierra, no te creo.
-Te lo juro nunca las vi, te dije que odio las películas de terror.
-Pero no es de terror, es mas sangrienta.
-Es lo mismo Megara.
-Bueno cuando lleguemos a casa las vamos a ver, ¿Si, por favor?
-Las cosas que hago por amor...
Empece a dar pequeños saltitos y gritar, mientras el se reía y se acercaba para abrazarme.
Cuando estábamos por la segunda, Dylan ni siquiera miro la mitad de la película.
-Suéltalo Dy, me pones nerviosa.
-¿Que?
-Me estas mirando, ¿que pasa cielo?
-¿Quieres ser mi novia oficialmente?
Eso si no me lo esperaba, prácticamente estábamos en algo hace un mes para conocernos mejor y que ninguno salga lastimado, sabia que un día lo iba a decir uno de los dos. Pero nunca lo imagine en un momento tan personal como este, el sentado en el piso y yo entre sus piernas, apoyada contra su pecho riéndome de lo tonto que era esconderse entre las mantas por una escena horrible. Me di la vuelta completa y lo mire.
-Claro que si, me encantaría eso.
Lo bese, como si mi vida dependiera de ello. Nuestro primer beso como novios, fue realmente genial. Pero era mas genial tenerlo a el, todo para mi.

domingo, 9 de febrero de 2014

Capitulo 8:

Dylan:

Meg me dijo que me iba a llevar a su lugar favorito en el mundo, dudo que me haga subir a un avión o algo parecido así que no tengo idea de donde me lleva. Empezó a conducir hace 15 minutos y se ve sin intenciones de parar, la miro y sonríe al escuchar que en la radio empieza a sonar Gorilla de Bruno Mars; se ve que la adora por que la tiene de tono de llamada y siempre la esta tarareando. Juro que esta mujer me va a matar tiene una voz hermosa y ronca que le daba ese toque sexy que mata la canto perfectamente, no se le iba una sola nota y era obvio que practico canto.
-Meg, ¿desde cuando cantas?
-No canto.
-Si, si lo haces.
-Nop, lo juro.
Se hizo una cruz en el corazón y me sonrió.
-¿Es un chiste, te escuchaste acaso? Tenes una voz muy hermosa.
-Solo canto cuando estoy nerviosa o estresada.
-¿Entonces tengo que notar que estas nerviosa ahora?
-Siempre estoy nerviosa cuando estas cerca.
-¿De verdad?
-Si me provocas algo que no se explicar, estoy nerviosa y me siento tan tonta cerca tuyo. No puedo creer que lo diga pero nunca estuve así por nadie y se que apenas te conozco pero me siento tan bien a tu lado, y me haces tener tanto valor para hacer y decir las cosas que siempre oculte, me siento tan viva. Pero a la vez estoy muerta de miedo de que vos no sientas lo mismo que yo, que un día te canses, me dejes con el corazón roto, echa un mar de lagrimas y que a mi lo único que me quede sean solo buenos recuerdos.
Me había quedado sin palabras, era la segunda vez en mi vida que no sabia ni que hacer, ni que decir. Estaba shockeado, era lo que quería escuchar pero no sabia que contestar. Me sonrió apenada y aparco el auto.
-Bueno sabes que, después lo hablamos ahora cierra los ojos.
No importaba si los cerraba o no, lo único que podía mirar era a ella. Me sentía un completo idiota, con todas las letras bien puestas y todo. Por dios Dylan como pudiste no decirle nada, escuche como cerraba la puerta del auto, abría la mía y sentí su mano congelada en mi brazo, mientras me ayudaba a salir del auto y empezamos a caminar. El sol era demasiado brillante aunque tuviera los ojos cerrados, lo primero que sentí fue el olor a mar, ese olor a salitre clásico de la playa. 
-Meg por dios, ¿por que tienes las manos tan heladas?
-¿Que?
-Tus manos cariño, estas muy frías.
Me soltó enseguida, busque sus manos a tientas.
-No dije que me soltaras
Escuche que se reía.
-Perdón, es de familia después de un rato entro en calor también es por los nervios.
Iba caminando despacio para no matarme en el intento de caminar con zapatillas en la arena, cuando sentí una piedra y sin poder evitar nada me caí de costado y Meg cayo conmigo. Abrí los ojos de golpe para encontrarla muy tentada de la risa, y acariciando su rodilla con lagrimas en los ojos.
-¿Que paso, estas bien?
Las lagrimas le corrían por la cara, mientras se reía.
-Me duele, mierda. Soy tan torpe a veces.
Me levante lentamente y la lleve hasta el auto en mis brazos.
-¿Ves? Todo me sale mal.
-Estas lloriqueando.
Le dije con una sonrisa, se puso seria y se seco las lagrimas.
-Perdón, estoy bien.
-No, déjame ver princesa.
Tenia raspada la rodilla y se estaba poniendo roja.
-No tienes nada roto, así que si quieres ir a tu lugar especial te cargo y sino vamos a casa.
-No, yo puedo caminar vamos.
Empezó a caminar rengueando, así que la levante y ella sonrió.
-Tonto, dije que puedo. Bájame.
-Nop, entonces... ¿a donde voy?
Mire hacia adelante y vi un enorme faro.
-Ahí.
-¿Ahí, de enserio?
-Si muchachote, ahora muévete.
-Si señora.
Empece a caminar y llegamos a la entrada.
-Bájame por favor.
La deje en el piso, teniéndola del brazo y ella saco una llave del bolsillo de la camisa que se puso antes de salir y abrió.
-Bueno, esta es la primera vez que alguien que no sea yo, va a entrar. Mi madre, me traía desde muy chica, vinimos un par de veces con Mick pero el se encariño demasiado con un gran campo de lavanda, lo adora completamente y cada vez que alguno de los dos necesita paz o pensar, vamos a nuestro lugar preferido. Aunque claro el no logro comprar el campo, yo si pude con el faro. Así que es mio.
Wow ¿Se compro un faro, como demonios es eso posible?
-Ven, entremos.
Cuando entramos lo único que había era una escalera caracol enorme, empezamos a subir y cuando llegamos arriba había dos puertas.
- Esa, es para los controles de la luz y todo eso. Esta es para salir.
Cuando salimos, lo primero que escuche fue el mar, las olas rompiendo contra las rocas, las gaviotas y cuando la mire, su sonrisa era tan enorme que automáticamente me hizo sonreír.
-Bueno, aquí esta. Mi lugar favorito en todo el mundo.
-Es simplemente hermoso Meg.
-Si lo se.
Nos quedamos callados por un largo tiempo, entonces decidí decirle todo lo que sentía. Ella lo hizo sin siquiera darse cuenta y yo como un idiota no dije nada.
-Meg...
-¿Que pasa?
Me miro, con sus enormes y hermosos ojos azules. Habla Dylan no seas idiota.
-Eres la primera persona, después de que me dijeron que mi padre había muerto que me deja sin palabras. Lo que me dijiste en el auto fue realmente, shockeante... Nunca nadie, me dijo cosas como esas ni nunca nadie sintió esas cosas por mi. O si lo hicieron, nunca me lo dijeron. Nunca me sentí tan feliz en mi vida como cuando estoy contigo. Nunca quise estar en algo serio con nadie, hasta que apareciste. Nunca creí en el amor a primera vista, hasta que te vi.
Ella me miraba en silencio, con los ojos llorosos.
-Entiendo que no me conoces y yo tampoco, que estamos rotos y tenemos tantos problemas y sufrimos tanto, que tenemos miedo de que nos lastimen mas de lo que ya nos lastimaron. Pero la vida es así, hay que tomar riesgos, hay que animarse a vivir y amar intensamente por que en un momento se puede acabar todo y te puedes quedar con muchas cosas para decir. No nos conocemos, tenemos muchas historias por contar los dos. Pero aun así quiero que me des una oportunidad, para demostrarte que puedo amar de enserio, que puedo cuidarte y que no te voy a decir "por siempre" sino "mientras dure" por que no creo que seamos eternos, pero si quiero tenerte hasta el final. Se que es apresurado y todo esto es demasiado loco, te conozco hace solo 4 días pero ¿que puedo decir? Me volviste loco desde el momento en que te vi, no quise nada mas que a vos. Y se que es raro todo esto, es poco frecuente encontrar a alguien que te haga sentir bien y feliz. Yo te encontré a ti y no quiero perderte.
Ella sonreía y me miraba con sus ojos azules que parecían dos profundos océanos. Las lagrimas corrían por sus mejillas, me acerque a ella y con la punta de los dedos se las seque, ella sonrió.
- Nunca nadie, me dijo cosas tan lindas como las que acabas de decirme. Siempre que tu me des una oportunidad a mi, yo te la voy a dar a ti. Quiero que sepas que estoy rota y que hay posibilidades de esas partes no se junten nunca. Pero cuando estoy contigo me siento completa y no quiero perder eso, simplemente quiero ser feliz con alguien. Nunca nadie se intereso por saber que me pasaba, ni como me sentía, llegas tu y vienes a preocuparte por alguien que siempre se cuido sola, siempre enfrento sus problemas y sus miedos sola. Tengo miedo, si. Pero mis ganas de ser feliz son mas fuerte que el miedo.
-Yo también tengo miedo, princesa. Mucho, tuve una sola novia en mi vida creo que eso dice mucho.
Comenzó a reírse y me abrazo, le devolví el abrazo mientras dejaba que todas mis defensas se rompieran. Esta vez no iba a fallar, aunque me costara todo nunca iba a dejarla sola.

viernes, 7 de febrero de 2014

Capitulo 7

Megara:

Después de despertarme de la horrible pesadilla, estaba muerta de cansancio peor que antes. Fui al baño de mi pieza corriendo y me senté en el rincón a llorar, cuando logre calmarme me moje un poco la cara para despabilarme, escuche la puerta de mi pieza abrirse con fuerza.
-Megara ¿donde estas?
Estaba preocupado lo podía notar en su voz, salí del baño despacio teniendo vergüenza de que me haya escuchado. Se acerco a mi casi corriendo, me miro detenidamente como si no quisiera ver nada roto ni fuera de lugar y me levanto del piso en un abrazo, eso me hizo llorar con mas ganas. No podía creer, que me viera llorar.
Después de calmarme me acosté de nuevo junto a el y dormí como nunca había dormido en mi vida, su calor corporal me relajo a tal punto que no tuve ninguna pesadilla y escuchar su corazón latir hizo maravillas a mi cabeza, fue la primera vez en mi vida después de la perdida de mi mamá que quería algo con todas mis ganas junto a mi.

Cuando se fue Dylan de la habitación, me dejo con una sonrisa de estúpida adornando mi cara como si fuera la estrella de un gran árbol de navidad. No podía creer lo que ese chico estaba haciéndome, me puse un pantalón largo y una musculosa era hora de dejar de tapar lo que amaba, tanto hacerlos como tenerlos mis tatuajes eran mi vida escrita en mi piel.
Subí arreglando mi pelo dentro de la gorra de baseball de los yankees que mi tío me regalo cuando era chica y pase por el comedor, donde estaban comiendo Mick, Louis, la mujer nueva creo que Dylan dijo Julia no escuche bien y mi perfecto chico de ojos azules. Tome un pan de la mesa y seguí caminando al lado de la larga mesa donde se encontraba una persona que odia y los dos hombre que mas amaba, todos se encontraban demasiado callados. Pobre mujer, era la primera vez que me veía y ya seguramente tenia una horrible imagen de mi, Dylan me sonreía radiante y Mick me miraba medio sonriendo y medio confundido, si era mi gemelo y no sabia NADA de mis tatuajes que estaba mostrando alegremente ahora mismo, me sentí bastante mal pero después se me paso. Me acerque a Mick, apoyándome en la parte de atrás de la silla y mostrando mi tatuaje que tenia en el ante brazo que era su nombre, el sonrió radiante. Louis salio de su trance y dijo:
-¿Quien te piensas que eres jovencita?¿Como vas a marcar tu piel así con esas porquerías?
Eso logro que me molestara y mucho, quien se pensaba que era el para decirme a mi que no podía hacer algo. Le di una mirada que hizo que se callara y Julia hablo:
-Hola querida, ¿tu eres Megara no?
La mire de reojo, no quería apartar la vista del idiota de mi padre. Como se atrevía si quiera a decir eso. Le di la vuelta a la mesa y le tendí la mano.
-Un gusto señora, soy Megara todos me dicen Meg.
-Nada de señora tesoro, dime Jul.
-Bueno Jul. Un gusto conocerla.
Hice una pequeña reverencia, burlándome de mi idiota padre y ella sonrió, lo mire.
-Me retiro, que tengan una linda comida en familia.
-Espera cielo, ¿no quieres comer nada?
-No señora yo no como con gente que odio.
-No me digas, ¿te llevas mal con Dylan?
Sonrió y yo hice lo mismo.
-Todo lo contrario señora, con su hijo se podría decir que congeniamos mucho.
-Genial, el necesita una chica que lo guié por un buen camino. Se podría decir que antes no era para nada un chico bueno, se acostaba con todas las jóvenes del colegio anterior, iba por malos caminos. Tu con todos esos tatuajes y todo, se sigue viendo que eres adorable y una muy buena niña.
Así que el pequeño era un gato callejero. Genial, eso hizo que me ponga muy celosa después íbamos a hablar seriamente, le di una mirada de muerte y miro para otro lado. Claro chico huye...
-Bueno señora, amaría seguir con esta muy interesante charla pero no puedo. Tengo un muy lindo auto que arreglar su equipo de audio así que espero que lo sigan muy lindo, hasta luego.
-Hasta luego lindura, eres muy educada y dulce. Nada de lo que escuche es cierto por lo visto.
-No señora, nada de lo que haya escuchado es verdad. Cuando quiera podemos hablar, seria un placer.
Me fui tarareando "nombres impropios" de Joaquin Sabina y sonriendo sabiendo que tenia una nueva amiga. 

Estaba tirada medio cuerpo adentro del auto y la otra mitad afuera, terminando de conectar unos cables cuando alguien me toco la pierna y salí despacio para no golpearme la cabeza, era Mick. Eso si no me lo esperaba.
-Hola preciosa gemela.
-Hola lindura.
-Asi que...
-¿Que?
-Lindos tatuajes.
-Gracias.
Estaba incomodo, me sentí mal por no contarle.
-Perdón Mick, pero no se sentí miedo, esto es solo mio y temí por que fueras a juzgarme. Perdón.
-Esta bien tonta, yo también tengo.
Sip, eso si que no me lo esperaba. Se remango la camisa y me mostró un gran tatuajes con letras raras y rosas rojas que ocupaban todo su brazo izquierdo.
-Lindo... ¿Hace cuanto lo tienes?
-Poco, hace meses.
-Me hubieses dicho y te lo hacia yo.
-¿Hacerlo tu?
-Tatuó también bobo.
-Jajaja, Genial. Esa es mi hermanita, bueno ahora muéstrame son solo los brazos ¿no?
-No.
Me levante la remera y le mostré mi estomago, me di la vuelta y jadeo.
-¿Eso es lo que creo que es?
-Si.
-¿Por que lo tienes tatuado Megara?
-Por que aunque haya sido el peor día de mi vida, fue algo que nunca voy a olvidar. No me lo permitiría nunca, es como querer olvidar a mamá.
Sonrió con tristeza.
-Tengo mas, en las piernas.
Me sonrió enormemente y negó con la cabeza.
-Estas loca hermanita, me voy. Me llevo mi moto, no te preocupes no voy a tocar mas los autos lo prometo.
-Si, se que no lo harás.
Le di una mirada seria y me abrazo fuerte y empezó a despeinarme.
-Eres bobita.
Le hice cosquillas, se rió por un rato y se fue.
Me puse a limpiar el Camaro con un trapo y me abrazaron por la cintura, ese perfume, su calor corporal y sentir su sonrisa en mi cuello fue lo mejor del día. Me di la vuelta y le sonreí.
-Hola bebe.
-Hola Princesa.
Le di un beso y hice que se sentara en el asiento del pasajero.
-Ahora te voy a llevar a mi lugar preferido en el mundo.
Sonreí radiante, estaba mas que feliz.
-Eso me encantaria.

jueves, 6 de febrero de 2014

Capitulo 6:

Dylan:

Me encontraba todavía sin poder dormir, estaba demasiado feliz de haber podido ir a pensar a mi lugar favorito y con las ideas claras sabia que tenia que luchar por Meg, aunque fuera lo ultimo que haga. Esta chica me fascinaba, era todo lo que yo quería.
Me levante, fui abajo a buscar agua a la cocina y algo para comer, fue entonces cuando escuche un grito, me puse tenso pensando que alguien había entrado a la casa, espere y nuevamente se escucho, entonces supe que era Megara que el grito venia de su habitación. Baje corriendo las escaleras y empuje la puerta sin pensar nada un minuto mas.
-Megara ¿donde estas?
No la encontraba por ningún lado, sentí tanto pánico y miedo. En un momento se abrió una puerta de el fondo de la habitación y salio, con los ojos hinchados como si hubiese estado llorando. Fui directo a ella, la mire detenidamente para saber que no tenia ninguna parte del cuerpo lastimada y la levante del piso, la acune en un abrazo fuerte contra mi pecho, eso la hizo llorar mas. Cuando se tranquilizo y ya no lloraba mas, la moví.
-Meg, mi amor. ¿Que te paso, estas bien? 
-Si Dylan, perdón si te desperté no creí que fueras a escucharme.
-Cielo, no pasa nada. No estaba durmiendo es que justo pase por la puerta por que iba a la cocina y te escuche gritando tenia miedo de que algo te pasara. Perdón por entrar así.
Asintió y miro hacia otro lado, la agarre del mentón y hice que me mire.
-¿Que paso?
-Solo fue una pesadilla, no duermo casi nunca y esta fue mas fuerte por que estoy demasiado cansada, necesito dormir pero tengo tanto miedo.
Ya se estaba por largar a llorar de nuevo, la abrase y la senté a upa mio en la orilla de la cama.
-¿Quieres que me quede?
Me miro sorprendida, se sonrojo un poco y asintió.
-Genial, por que no me iba a ir.
Eso la hizo sonreír, supongo que era algo demasiado feo para que ella no hablara. Me acosté arriba de las mantas de su cama y la atraje junto a mi, ella apoyo la cabeza en mi pecho y la vi dudando si abrazarme por la cintura o no, le agarre la mano despacito como si fuera una muñeca de cristal a punto de romperse y la pase sobre mi estomago, sonrió y yo me quede tranquilo.
Después de 5 minutos, se durmió profundamente y yo hice lo mismo. Cuando me desperté por que empezó a sonar mi celular, mire hacia abajo y estábamos con Meg haciendo cucharita, que linda manera de despertar. Sin moverme mucho, así no la despertaba, atendí el celular.
-Dylan!¿donde estas?
Ops, era mi mamá supongo que no se iba a imaginar que estaba durmiendo con Meg.
-Eh...
-Dylan O'connor Mark, mejor que no estés con ninguna niña insolente del colegio nuevo por que juro que te voy a mandar a un internado.
Bueno, me dijo por mi segundo nombre es grave.
-Mamá ¿que quieres?
-Joven, esa no es forma de hablarme.
-Julia por favor. Estoy durmiendo ¿que pasa?
-Odio que me digas Julia, es lindo que me digas mamá. Nada cielo, no te encontraba en la habitación y pensé que te habías ido a revolcar con alguna idiota niña del colegio nuevo.
-Mamá! Ya deje esos hábitos, nunca lo volveré a hacer. Así que te voy a cortar y volver a dormir.
En ese momento Meg se empezó a mover y se dio la vuelta, me agarro fuertemente de la cintura y puso una pierna entre las mías. Por dios, esta chica piensa matarme anoche con todo el tema no vi que lo único que tiene puesto es un bóxer de corazón rojos y una remera musculosa blanca y nada mas. Genial, iba a morir. 
-HIJO!
-Eh, si mamá ¿que?  
-No me estas escuchando, la comida ya esta aunque nos retrasamos por que no encontrábamos algo, Louis y yo cocinamos. Así que ven.
¿La comida, que hora era?
-¿Mamá que hora es?
-La 1:15 O'connor, ahora ven.
Y corto. Mierda que dormimos mucho. La miro a Meg es tan dulce, tierna y hermosa cuando duerme que no quiero despertarla, la muevo despacio y ella me aprieta mas fuerte la cintura y hace un sonido tipo gruñido. Entonces la sacudo fuertemente, mientras ella pega un salto.
-Idiota, estaba despierta.
Nunca me había reído tanto en mi vida, las lagrimas corrían por mi cara.
-Si hubieses visto tu cara, creo que fue lo mejor de la vida.
Me mira con cara seria y después recorre mi cuerpo con la mirada. Y ahi es cuando me doy cuenta que tengo solo los bóxer puestos, me sonrojo y no se por que, no es como si tuviera vergüenza pero fue automático.
-Si vieras ahora tu cara, eres lindo cuando te sonrojas.
Me da un beso en los labios demasiado fugaz como para saborearlo, salta por arriba mio y va a su armario. Se pone a buscar ropa y me mira.
-Ey niño lindo, ve a vestirte. Ya escuchaste a tu mamá, la comida, bla bla bla. Voy a estar en el garaje si me buscas. 
-¿Pero no quieres comer, cocino tu padre y...
-No, no como con el nunca. Ni ahora ni nunca. Voy a estar en el garaje ya te dije, cuando termines ve. Quiero ir a dar una vuelta y mostrarte algo. 
-Esta bien.
Cuando me estoy levantando de la cama y llego a la puerta, me doy vuelta y la encuentro muy concentrada con la boca abierta mirándome el trasero. Entonces vuelvo hacia donde esta ella, le doy un toque en la barbilla para que la cierra y se sonroja.
-Te ves linda cuando te sonrojas, pero no me mires así o voy a tener que besarte.
Eso obviamente, hace que se sonroje mas.
-¿Mirarte como? yo no te estaba mirando.
-No, es verdad. Mirabas mi trasero.
Ella sonríe y se muerde el labio.
-Es verdad, tienes un muy lindo trasero.
Entonces la acerco y la beso con ganas, ella me devuelve el beso y me empuja para que me siente en la cama, la agarro de la cintura y la subo arriba mio. Ella jadea de sorpresa y rompe el beso dejándonos con la respiración muy irregular y con ganas de mas a los dos. Ella sonríe y se levanta.
-Si que sabes como callar a una persona.
Le sonrió.
-Solo a ti me gusta dejarte sin palabras, nos vemos en el garaje princesa.
Ella niega la cabeza con una sonrisa enorme que hace que se le marque una pequeña cicatriz que tiene en la mejilla derecha, hasta eso se le ve precioso a ella. Entonces me voy a mi pieza, siendo consiente que tengo una sonrisa boba en la cara que nunca nadie hubiera sacado de mi, hasta que la conocí a ella.