Si has de esperar
espérales aquí en mis brazos mientras tiemblo.
Si has de llorar
hazlo aquí en mi cama mientras duermo.
Si has de sollozar, mi amor,
hazlo con la luna y las estrellas.
Si has de sollozar
no lo hagas sola.
Si has de marchar
márchate como si el fuego ardiera a tu paso.
Si has de hablar
pronuncia cada palabra como si fuera única.
Si has de morir, amor mío,
muere sabiendo que tu vida
fue la mejor parte de la mía.
Y si has de morir
recuerda tu vida.
Eres
eres
eres
eres todo.
Si has de luchar
lucha contigo
y con tus pensamientos por la noche.
Si has de esforzarte
hazlo por dejar parte de ti en la tierra.
Si has de vivir, mi vida,
simplemente vive
simplemente vive
simplemente vive.
https://www.youtube.com/watch?v=f2fCcggNkTs
lunes, 22 de diciembre de 2014
viernes, 17 de octubre de 2014
Capitulo 24:
Dylan:
Meg estaba armando sus valijas, la observo como se acomoda el pelo frente en el espejo mientras espero sentado en la cama, después de dos hermosas semanas que pasamos juntos se que la voy a extrañar demasiado.
-¿Que pasa cielo?
Dice, no me había dado cuenta que estaba mirándome fijamente. Me encojo de hombros.
-Nicolas te va a extrañar.
Ella sonríe y se acerca hasta sentarse a horcajadas.
-¿Solo Nicolas va a extrañarme?
-Sip.
Ella me mira y veo que hay una pizca de tristeza en su mirada.
-Obvio que yo también voy a extrañarte mucho mas que Nicolas.
Le digo tirándola a la cama y quedando arriba de ella. En todo este tiempo juntos, no hubo mas que uno o otro beso intenso, dormimos juntos todas las noches pero cada vez que queríamos avanzar Nicolas entraba y pedía dormir con nosotros. Dabria quiso matarlo un par de veces por eso se lo llevo a un parque hoy, aunque Megi siempre decía que no le molestaba que le encantaba todo el amor que mi sobrinito sentía por ella. La verdad que cuando pensó que Nic era mi hijo, no podía contener la risa, claro que el se parece mucho a nosotros por que salio a su padre pero su cara fue tan graciosa que no podía contenerme. Era una mezcla de sorpresa con ganas de golpearme, ella podía ser adorablemente linda pero a veces era mejor no hacerla enojar.
-Amo que me mires así pero me estas aplastando amor.
Dice Meg, me rió y apoyo mi peso en mi antebrazo.
-¿A que hora sale el vuelo?
-En dos horas.
-Tenemos tiempo entonces.
Le digo sonriendo, ella me mira y se ríe.
-¿Para que?
-Para hacer cosas.
-¿Cosas...?
-Cosas.
Ella se ríe y me besa, al principio es un beso tranquilo, después se empieza a intensificar y me siento bien. Si, tan bien es como estar tocando las nubes, ella es todo para mi, amo cada parte de ella, su sonrisa que ilumina los días mas grises, sus tatuajes por todos lados que forman parte de ella, que son historias no contadas, su forma de reírse con tantas ganas, ella es tan perfecta. Se que esta rota, pero aunque me lleve toda la vida voy a tratar de juntar todos esos pedacitos y pegarlos con mi amor, se que ella quiere esto, me esta dando el permiso que necesito.
La tomo de los hombros y hago que pare.
-Te amo Meg, siempre lo voy a hacer.
A ella se le llenan los ojos de lagrimas y sonríe.
-Yo también te amo Dylan, gracias por quererme.
Y pienso, como alguien no podría quererla? Como alguien podría lastimarla? Y sonrió, no voy a permitir nunca que lastimen a mi novia, al amor de mi vida, doy gracias por haberme encontrado con ella, juntos somos algo mejor, juntos somos nosotros y nada mas.
............................................................................................................
-Muévete Dylan, no hagas que te tire con la estúpida valija bebe.
-Acabas de amenazarme mujer, no me digas bebe.
Ella se ríe y se tira a la cama, la cama donde lo hicimos, fue hermoso hacerlo con amor y sentimiento es simplemente lo mas lindo que existe, es como ir a un lugar soñado y ser tan inmensamente feliz que te sientes lleno, de amor y felicidad.
-¿Te duele?
-No bebe, estoy bien. Me siento bien, gracias a ti. Se que fue lo correcto esperar por algo que valiera la pena.
-Obvio que te sientes bien mujer, soy un dios del sexo ¿Que no sabias?
Le digo pegandole una nalgada, ella me mira con sorpresa y se tira arriba mio.
-Macho, estas arruinado.
Dice y comienza a hacerme cosquillas.
-Piedad, piedad.
Grito después de un rato, lagrimas salen y ya casi no puedo respirar. Entonces ella se acerca y me besa.
-Gracias amor.
-Gracias a ti, Megi.
Sonríe y se levanta, agarra las valijas y las lleva hasta la puerta.
-Vamos cielo, tenemos poco tiempo.
-Ya voy...
Digo haciendo pucheros.
La verdad que no quiero que se valla, pero ella no es que no quiera quedarse, solo necesita volver me lo explico muchas veces.
Flashback:
"-Te amo. Dijo ella. Pero no puedo simplemente dejar a Mick y Chad, son lo único que tengo.
-Me tienes, a mi también y estas dejándome. Le dije con los ojos llenos de lagrimas.
-No digas eso Dylan, no estoy dejándote. Solo... solo tengo que volver y tu no puedes venir conmigo, tienes a tu madre, a tu hermana y a Nicolas.
-Yo...
No sabia que decir, yo no quería que se valla, pero tampoco podía ir con ella, era todo tan injusto a veces.
-Te amo.
Repitió.
-Te amo.
Le conteste."
Ya estábamos en el aeropuerto, y los pasajeros de su vuelo ya estaban subiendo, ella estaba en la fila. La mire, la mire fijamente sonriendo y tratando de no llorar en publico, la mire y memorice todo de ella, su pelo negro corto y lacio, que casi le llegaba a los hombros, sus ojos tan azules como el mar, su sonrisa de princesa, su piel blanca, algo bronceada, su cuerpo con algunas curvas y sus muchos tatuajes. Pero algo que memorice y sabia que si perdía la memoria, eso si no iba a olvidarlo, eran sus besos. Sus labios gruesos y suaves como algodón, su sabor tan dulce. No entendía como estaba permitiendo que se valla, tenia su mano apretando la mía con fuerza y tragaba de vez en cuando, sabia que lloraría, que ambos lloraríamos. Solo faltaban dos personas. Tenia que decirle algo antes de que se fuera.
-Esto es una despedida ¿no?
Ella me miro con los ojos llenos de lagrimas y me beso, las lagrimas de ambos cayeron y sus labios se volvieron suaves, tome su cara entre mis manos y seque sus lagrimas a besos.
-Esto es una despedida, siempre seras mi amor. Ahora y toda la vida.
Dijo ella, no podía aguantar eso, era como que vidrios estaban cortando mi garganta y fuego quemaba en mi interior.
-Perdón.
Dijo.
-Te amo.
Le dije.
Y se fue, la perdí de viste en el corto pasillo hacia el avión.
Ella se fue y yo simplemente la deje ir.
La tomo de los hombros y hago que pare.
-Te amo Meg, siempre lo voy a hacer.
A ella se le llenan los ojos de lagrimas y sonríe.
-Yo también te amo Dylan, gracias por quererme.
Y pienso, como alguien no podría quererla? Como alguien podría lastimarla? Y sonrió, no voy a permitir nunca que lastimen a mi novia, al amor de mi vida, doy gracias por haberme encontrado con ella, juntos somos algo mejor, juntos somos nosotros y nada mas.
............................................................................................................
-Muévete Dylan, no hagas que te tire con la estúpida valija bebe.
-Acabas de amenazarme mujer, no me digas bebe.
Ella se ríe y se tira a la cama, la cama donde lo hicimos, fue hermoso hacerlo con amor y sentimiento es simplemente lo mas lindo que existe, es como ir a un lugar soñado y ser tan inmensamente feliz que te sientes lleno, de amor y felicidad.
-¿Te duele?
-No bebe, estoy bien. Me siento bien, gracias a ti. Se que fue lo correcto esperar por algo que valiera la pena.
-Obvio que te sientes bien mujer, soy un dios del sexo ¿Que no sabias?
Le digo pegandole una nalgada, ella me mira con sorpresa y se tira arriba mio.
-Macho, estas arruinado.
Dice y comienza a hacerme cosquillas.
-Piedad, piedad.
Grito después de un rato, lagrimas salen y ya casi no puedo respirar. Entonces ella se acerca y me besa.
-Gracias amor.
-Gracias a ti, Megi.
Sonríe y se levanta, agarra las valijas y las lleva hasta la puerta.
-Vamos cielo, tenemos poco tiempo.
-Ya voy...
Digo haciendo pucheros.
La verdad que no quiero que se valla, pero ella no es que no quiera quedarse, solo necesita volver me lo explico muchas veces.
Flashback:
"-Te amo. Dijo ella. Pero no puedo simplemente dejar a Mick y Chad, son lo único que tengo.
-Me tienes, a mi también y estas dejándome. Le dije con los ojos llenos de lagrimas.
-No digas eso Dylan, no estoy dejándote. Solo... solo tengo que volver y tu no puedes venir conmigo, tienes a tu madre, a tu hermana y a Nicolas.
-Yo...
No sabia que decir, yo no quería que se valla, pero tampoco podía ir con ella, era todo tan injusto a veces.
-Te amo.
Repitió.
-Te amo.
Le conteste."
Ya estábamos en el aeropuerto, y los pasajeros de su vuelo ya estaban subiendo, ella estaba en la fila. La mire, la mire fijamente sonriendo y tratando de no llorar en publico, la mire y memorice todo de ella, su pelo negro corto y lacio, que casi le llegaba a los hombros, sus ojos tan azules como el mar, su sonrisa de princesa, su piel blanca, algo bronceada, su cuerpo con algunas curvas y sus muchos tatuajes. Pero algo que memorice y sabia que si perdía la memoria, eso si no iba a olvidarlo, eran sus besos. Sus labios gruesos y suaves como algodón, su sabor tan dulce. No entendía como estaba permitiendo que se valla, tenia su mano apretando la mía con fuerza y tragaba de vez en cuando, sabia que lloraría, que ambos lloraríamos. Solo faltaban dos personas. Tenia que decirle algo antes de que se fuera.
-Esto es una despedida ¿no?
Ella me miro con los ojos llenos de lagrimas y me beso, las lagrimas de ambos cayeron y sus labios se volvieron suaves, tome su cara entre mis manos y seque sus lagrimas a besos.
-Esto es una despedida, siempre seras mi amor. Ahora y toda la vida.
Dijo ella, no podía aguantar eso, era como que vidrios estaban cortando mi garganta y fuego quemaba en mi interior.
-Perdón.
Dijo.
-Te amo.
Le dije.
Y se fue, la perdí de viste en el corto pasillo hacia el avión.
Ella se fue y yo simplemente la deje ir.
jueves, 25 de septiembre de 2014
lunes, 14 de julio de 2014
Capitulo 23:
Persona de afuera:
Necesitaba aire, tenia un muy buen presentimiento de que si salia las cosas mejorarían.
No me equivoque.
No me equivoque.
Estaba con Malcolm y Madelaine cuando la vi, ella estaba tirada en el pasto con los ojos cerrados. Paso todo tan lento que hasta que no salto encima a hacerle cosquillas, no había visto al pequeño niño que estaba con ella. Me paralice, no podía creer que de todos los lugares en el mundo, ella tenia que venir justo aquí. ¿Por que? era mi pregunta, lo segundo que se me venia a la cabeza era ¿quien era el niño, su hijo? Sonreí con dulzura al pensar que podría ser su hijo, se veía muy feliz. Madie tiro de mi mano y salí de mi trance.
- Mamá.
-Si cielo.
-¿Que ves?
-Nada, cariño. ¿Vamos a tomar un helado?
Los sonrieron y asintieron.
Estábamos saliendo de la heladería, cuando ella entro con el pequeño de la mano los dos tenían manchas de barro y pasto en la ropa, pero se veían muy felices. Me la quede mirando, ella me vio y sonrió, eso me hizo tener miedo y a la vez me sorprendió ¿me habrá reconocido? por favor no.
-Disculpe señora ¿me dejaría pasar?
-Oh, si disculpa.
Me corrí y antes de irme, la mire una ultima vez.
Era como siempre imagine que seria, llena de tatuajes y pelo corto.
Siempre sonriendo.
Siempre feliz.
Siempre a salvo.
Siempre mía, siempre iba a ser mi hija y siempre la iba a cuidar aunque eso signifique que no sepa que estoy viva.
- Mamá.
-Si cielo.
-¿Que ves?
-Nada, cariño. ¿Vamos a tomar un helado?
Los sonrieron y asintieron.
Estábamos saliendo de la heladería, cuando ella entro con el pequeño de la mano los dos tenían manchas de barro y pasto en la ropa, pero se veían muy felices. Me la quede mirando, ella me vio y sonrió, eso me hizo tener miedo y a la vez me sorprendió ¿me habrá reconocido? por favor no.
-Disculpe señora ¿me dejaría pasar?
-Oh, si disculpa.
Me corrí y antes de irme, la mire una ultima vez.
Era como siempre imagine que seria, llena de tatuajes y pelo corto.
Siempre sonriendo.
Siempre feliz.
Siempre a salvo.
Siempre mía, siempre iba a ser mi hija y siempre la iba a cuidar aunque eso signifique que no sepa que estoy viva.
lunes, 9 de junio de 2014
Capitulo 22:
Megara:
Estaba feliz, tan feliz de volver a ver a Dylan que nada podía apagar esa felicidad que burbujeaba en mi estomago. Después de nuestro romántico encuentro, entramos a que Dy ayudara a Dabria a desempacar y yo me quede con Nicolas jugando a la X-box, podría decir que la pequeña bestia era bastante bueno en esto. No voy a negar que me pego una gran paliza en varios juegos, tenia pilas triple A por que hacia una hora que estábamos jugando y todavía no se cansaba, yo después del vuelo de hoy no tenia mas energía.
-Bestia podemos descansar, vallamos a tomar algo de aire o si quieres vamos a jugar a la pelota. Va a darme algo si sigo así.
La bestia se levanto de un salto y con un grito de indio se fue corriendo a su pieza.
-Eso fue raro.
-Amor.
Grito Dylan desde algún lado del departamento.
-¿Que cielo?
-¿Que le dijiste a Nicolas?
-Em, que vallamos al parque a jugar a la pelota ¿por que?
-Oh no.
En ese momento apareció la bestia con una pequeña remera de los Jets de Nueva York con el numero 6 delante, atrás lo mismo junto a su apellido "Bozzon" en mayúsculas y una pelota de fútbol americano bajo su brazo.
-Creo que eso fue un gran error cielo.
Grito Dylan, suspire.
-Lo soportare.
-Toma.
Dijo Nicolas tirándome una remera igual a la suya solo que con el numero 5 y el apellido "Mark" atrás, era la remera de Dylan.
-Cielo, ¿hay algo que quieras decirme ahora antes de que muera aplastada por esta bestia?
-Em, es fanático de los Jets al igual que yo y ...
Silencio.
-¿Que?
-Es un poco rudo cuando juega.
-Genial. Vamos bestia.
Volvió a soltar un grito y corrió hasta mi lado esperando que me ponga la remera, cuando lo hice me tomo de la mano y me empezó a tirar para que salgamos.
-Adiós, volvemos en una hora.
Gritamos los dos.
Llegamos a un parque y bueno, lo primero que pensé fue que seria algo rudo pero se iba a cansar, vamos ¿que persona de cinco años o tal vez 6 tiene tanta energía y fuerza? Claramente se parece a Dylan. Luego de una hora de, para decirlo no tan bruscamente, una paliza de parte de la bestia miniatura me tire al pasto para poder recuperar el aire que claramente me falta, había perdido mi estado físico terriblemente.
-Vamos Meg, no podemos jugar si estas tirada en el pasto.
Me gritaba Nicolas que estaba a varios metros con la pelota en brazos.
-Dios bestia, dame al menos 10 minutos. Tu eres un pequeño monstruo que tiene baterías triple A, yo soy una simple humana, aparte ya estoy vieja.
-No soy un monstruo, abuelita.
Cuando abrí los ojos vi en cámara lenta como se tiraba encima mio y empezaba a hacerme cosquillas.
-Vamos tía Meg, vamos vamos vamos vamos.
No podía respirar de la risa, es un monstruo este niño.
-Por dios bestia, vas a matarme. Dame aire, ya voy ya voy.
Volvió a soltar un grito de indio y rodó hasta quedar tirado a mi lado.
-Me caes bien tía Meg ¿Puedo decirte tía, no?
-Claro que si bestia ¿Puedo decirte bestia?
Empezó a reírse y me empujo con su manito.
-Claro que no.
-Entonces te diré bestia. ¿Sabes pequeño monstruo? Me gusta que me digas tía, es la primera vez que me llaman así.
-A mi me gusta decirte así, ahora juguemos otra vez.
-¿Que tal si vamos a comer un helado y después jugamos otra vez?
-Genial.
Esos gritos de indio me causaban mucha risa.
Llegamos a el departamento después de tres horas, Dylan estaba tirado en el sillón viendo algo en la tele y Dabria estaba en la cocina claramente cocinando.
-Mami, papi llegue. La tía Megi jugo conmigo y me compro un helado, después volvimos a jugar y después le pidió la tabla de skate a un chico que estaba tirado en el pasto y me enseño algunos trucos. La tia Megi es genial.
Dijo todo eso de corrido sin respirar, estaba pensando que seriamente es un monstruo. Lo finalizo tirándose al sillón de espaldas y con una sonrisa en la cara.
-Me alegro que lo hallas pasado bien cielo.
Dijo Dabria desde la cocina, Dylan me miro y me sonrió.
-Eres perfecta Meg.
-Mentira es un ancianita.
Grito Nicolas.
-Bestia, vamos ve a bañarte que apestas.
Dabria salio de la cocina, lo tomo de la mano y se lo llevo al baño. Dy me tomo de la mano y me sentó a su lado.
-Gracias.
-¿Por que?
-Por todo, por venir, por llevarte tan bien con Nicolas es muy importante eso para mi. Lo siento tanto, quise decirte muchas veces, pero... no sabia como. Es algo complicado.
-Esta bien cielo, estoy aquí por que te extrañaba y sabes que no puedo estar sin vos. Y me llevo bien con la bestia por que es tan perfecto, es un niño hermoso y va a ser una gran persona cuando sea grande, merece amor de todas las personas del mundo por que con solo 5 años o 6 no se cuantos tiene, me transmitió paz tanta tanta paz en el maldito avión que es imposible no soportar su exceso de energía. Simplemente lo adoro.
Dylan me sonrió con ternura y me planto un beso. Cuando nos separamos le dije con una sonrisa enorme:
-Aparte me dice tía.
domingo, 8 de junio de 2014
Capitulo 21:
Megara:
Lo primero que puedo decir es que ODIO viajar en avión, se me ponen los pelos de punta. Y por decir que eso es poco tengo a una chica de unos 25 con un niño de unos 5 años que no para de llorar, voy a llorar yo si seguimos así. La criatura se encuentra sentada en el medio de las dos, por lo que decidí ponerme en acción.
-Hola pequeño ¿como te llamas?
Le toco su pequeña manita y sonrío, el deja de llorar en ese mismo instante y me mira con sus grandes ojos azules llenos de lagrimas, por un minuto los dos nos calmamos.
-Nicolas ¿y tu?
-Megara, pero me dicen Meg.
El sonríe dejando ver que le faltan dos dientes adelante, se da vuelta hacia su madre y le toca la mano.
-Mami, se llama megara. Me gusta ese nombre, así le podrías poner a mi nueva hermanita.
-Que bonito nombre que tienes preciosa. Claro cariño que podríamos, hay que hablar con papi ¿si?
El solo asiente.
-¿Tienes segundo nombre?
-Sip, Andromeda.
Su madre me sonríe.
-Son muy hermosos.
-Gracias señora.
Le digo tratando de no sonrojarme.
-¿Y tu pequeño monstruo tenes segundo nombre?
El frunce el ceño y hace pucheros.
-Si, pero no me gusta.
Dice cruzando sus brazitos, le hago cosquillas y el comienza a reírse.
-Vamos, dime.
-Nopi.
-Por fis.
-Nop.
-Bueno esta bien.
Le digo haciendo pucheros.
-Thomas, pero lo odio. No le digas a mamá por que se va a enojar.
Dice riéndose.
-Nicolas, te escuche.
-Perdón mami.
Nos empezamos a reír y cada vez estamos mas tranquilos.
-Así que te da miedo volar ¿eh?
-Si ¿y a ti? No eres una niñita como para tenerle miedo, yo soy pequeño todavía.
-Ey, solo tengo 19 y si le tengo miedo. Mucho, es la primera ves que vuelo.
-¿Donde vives?
-En Manhattan y ¿tu?
-También.
-Genial.
-¿A donde vas?
-A Irlanda, a ver a mi novio y ¿tu?
-También, a ver a mis abuelos.
-Jajaja, que coincidencia.
Le dije sonriendo, creo que me había enamorado de ese niño. Seguimos hablando por un rato sobre juegos de x-box y le mostré algunos tatuajes de mis brazos, con lo que se sorprendió mucho. Cuando empezó a haber turbulencia, casi rompo en llanto hasta que su pequeña manita se poso en la mía y eso me transmitió algo de paz. El me miro y se puso a hablarme sobre un juego nuevo que le había dicho su abuelo que le regalaría, estaba desbordando emoción y antes de darme la seña de desabrochar los cinturones apareció y el avión había aterrizado.
-Wow
-¿Que paso?
Me pregunta bajándose del asiento y tomando la mochila que su mamá le estaba alcanzando.
-¿Ya llegamos?
-Jajaja, sip.
Tome mi pequeño bolso y fui a buscar mi maleta. Vi como la mamá de Nicolas agarraba la suya y entonces el pequeño vino a abrazarme.
-Me tengo que ir, eres muy linda Meg.
Dijo sonriéndome.
-Me gusto haberte conocido pequeña bestia, se bueno con tu mamá y cuida a tu hermanita cuando nazca ¿si?
El asintió, me dio un beso en la mejilla y se fue saludándome con su manito.
Luego de dos horas de caminar, tomar taxis y pedir indicaciones, llegue a un edificio con varias escaleras a los costados y demasiadas puertas. Busque mi celular y vi que la habitación donde tenia que buscar a Dylan era la 33 piso 3.
-Raro.
Murmure, empece a subir y cuando llegue a la puerta toque timbre. Estaba bastante nerviosa, no era que no sabia quien estaba del otro lado, solo que hacia tiempo no lo veía y lo extrañaba muchísimo. Se escucharon pasos del otro lado y una voz que me sonaba raramente conocida que decía:
-Voy yo.
La sorpresa que me lleve cuando Nicolas abrió la puerta fue tan grande como la de el verme parada ahi.
-¿Meg, que haces aquí?
-¿Quien es cariño?
Grito su mamá desde adentro.
-Meg la chica del avión.
Volvió a gritar. Su madre apareció enseguida sonriéndome.
-Cariño ¿Como llegaste aquí?
-Creo que me equivoque, lo siento. Solo estaba buscando el departamento de Dylan, me dijo el 33 del piso 3 y es este a menos que me halla equivocado la calle o algo.
Nicolas que estaba al lado mio, miro a su mamá y le jalo del vestido de flores que tenia puesto.
-¿Por que pregunta por papá, mami?
¿Papá? ¿Yo escuche bien? Dijo papá. No..... tiene que estar hablando de otro chico.
-¿Papá? ¿Dylan... es tu papá?
La mamá de Nicolas abrió los ojos como platos y me miro. Entonces se echo a reír, soltando una enorme carcajada. Yo no podía creer que estar mujer se estaba riendo.
-Tu.
Me dijo.
-¿Yo?
-Si, tu.
-Si. Yo soy yo.
-Tu eres Megara. La novia de Dylan.
Me dijo secándose las lagrimas que se habían salido por la risa.
-¿Si? Su marido según entendí.
-¿Que? No que asco.
Dijo volviendo a reírse.
-Perdón, pero no entiendo nada de lo que me esta diciendo.
-Nick, ve a llamar a Dylan que esta en la habitación.
-Pero mamá, se va a enojar.
-Claro que no, busca agua en la cocina tirasela en la cara y corre de vuelta hacia aquí, Meg te cubrirá.
-¿Si?
Su madre asintió y el niño desapareció en el departamento. Yo seguía tan confundida que pasaba de mirar sus ojos azules, a mirar el piso de madera.
-Nunca me presente, soy Dabria.
-Un gusto, creo.
En ese momento Nicolas se escondió detrás de mis piernas abrazándolas fuertes y su madre comenzó a reírse. Entonces apareció en la puerta Dylan con su cabello y su cara empapados y con cara de enojo y sueño.
-Te voy a m...
Sus ojos se abrieron como platos al verme, miro a Dabria quien sonreía y trataba de aguantar la risa.
-¿Meg?
-No, soy un unicornio cielo.
-¿Que haces aquí?
-¿Que?
-¿Que, que haces aquí?
-¿Perdón? Vos me mandaste el pasaje y la dirección para que venga hoy. Perdóname si arruine tus planes con tu familia.
Me di la vuelta levantando mi mochila del piso y dándole una sonrisa a Dabria y Nick que me miraban serios. Entonces sentí una mano tomándome del brazo, odiaba que hagan eso no me traía para nada buenos recuerdos, hice que sacara su mano. Me di la vuelta y Dylan me miraba sonriéndome de lado.
-¿A donde vas?
-Al aeropuerto de nuevo.
-No.
-¿Que?
-Acabas de llegar, no te vas a ir ya.
-Pero... ¿Viste como me trataste? No quiero estar acá.
-Perdón cielo, es que estaba dormido todavía y no sabia si estaba alucinando. Fueron demasiadas sorpresas juntas.
-Si veo.
-Chicos, pueden entrar necesito hablar con Meg.
Los dos asintieron y entraron.
-Por favor, por favor decime que no es tu hijo.
-¿Que, quien?
-¿Como quien? Nicolas.
El comenzó a reírse a carcajadas al igual que lo había echo Dabria, ¿que le pasaba a todo el mundo hoy?
-Nicolas es mi sobrino.
-¿Y por que te dice papá?
De repente se puso serio y miro hacia el departamento.
-Su padre y su madre murieron en un accidente de autos cuando tenia 2 años, me tomo como su figura paterna por que estuve mucho tiempo cuidando de el. A todos nos costo mucho superar la perdida que tuvimos.
-Oh. ¿Era tu hermana?
-Mi hermano, mi hermana es Dabria.
-Oh, ¿como se llamaba?.
-Dean era cinco años mayor que yo, Dabria es la mas grande de los tres por un año. Nicolas nos tomo como sus padres por que siempre cuidamos mucho de el y aparte esta el echo de que soy bastante parecido a el. Los extraño mucho Holly era un buena chica también.
-Lo siento, creí que...
-Si cielo tranquila. No es algo de lo que me guste hablar, por eso nunca te conté. Perdón, mira estos son ellos.
Dice pasándome una foto algo arrugada que saco de su billetera, el chico por lo poco que se ve era igual a Dylan solo que mas grande y la chica parecía muy feliz. Sus ojos estaban llenos de lagrimas y sabia que era algo que le dolía y mucho hablar de ellos.
-Se veían muy felices.
-Lo eran.
-No te diré que lo siento, por que se que no sirve para nada. Se lo que se siente perder a alguien y me tienes aquí para llorar en mi hombro si así lo deseas.
Le digo sonriendo, el me mira y lo único que hace es abrazarme.
Nicolas:
Dabria:
Dean y Holly:
-Hola pequeño ¿como te llamas?
Le toco su pequeña manita y sonrío, el deja de llorar en ese mismo instante y me mira con sus grandes ojos azules llenos de lagrimas, por un minuto los dos nos calmamos.
-Nicolas ¿y tu?
-Megara, pero me dicen Meg.
El sonríe dejando ver que le faltan dos dientes adelante, se da vuelta hacia su madre y le toca la mano.
-Mami, se llama megara. Me gusta ese nombre, así le podrías poner a mi nueva hermanita.
-Que bonito nombre que tienes preciosa. Claro cariño que podríamos, hay que hablar con papi ¿si?
El solo asiente.
-¿Tienes segundo nombre?
-Sip, Andromeda.
Su madre me sonríe.
-Son muy hermosos.
-Gracias señora.
Le digo tratando de no sonrojarme.
-¿Y tu pequeño monstruo tenes segundo nombre?
El frunce el ceño y hace pucheros.
-Si, pero no me gusta.
Dice cruzando sus brazitos, le hago cosquillas y el comienza a reírse.
-Vamos, dime.
-Nopi.
-Por fis.
-Nop.
-Bueno esta bien.
Le digo haciendo pucheros.
-Thomas, pero lo odio. No le digas a mamá por que se va a enojar.
Dice riéndose.
-Nicolas, te escuche.
-Perdón mami.
Nos empezamos a reír y cada vez estamos mas tranquilos.
-Así que te da miedo volar ¿eh?
-Si ¿y a ti? No eres una niñita como para tenerle miedo, yo soy pequeño todavía.
-Ey, solo tengo 19 y si le tengo miedo. Mucho, es la primera ves que vuelo.
-¿Donde vives?
-En Manhattan y ¿tu?
-También.
-Genial.
-¿A donde vas?
-A Irlanda, a ver a mi novio y ¿tu?
-También, a ver a mis abuelos.
-Jajaja, que coincidencia.
Le dije sonriendo, creo que me había enamorado de ese niño. Seguimos hablando por un rato sobre juegos de x-box y le mostré algunos tatuajes de mis brazos, con lo que se sorprendió mucho. Cuando empezó a haber turbulencia, casi rompo en llanto hasta que su pequeña manita se poso en la mía y eso me transmitió algo de paz. El me miro y se puso a hablarme sobre un juego nuevo que le había dicho su abuelo que le regalaría, estaba desbordando emoción y antes de darme la seña de desabrochar los cinturones apareció y el avión había aterrizado.
-Wow
-¿Que paso?
Me pregunta bajándose del asiento y tomando la mochila que su mamá le estaba alcanzando.
-¿Ya llegamos?
-Jajaja, sip.
Tome mi pequeño bolso y fui a buscar mi maleta. Vi como la mamá de Nicolas agarraba la suya y entonces el pequeño vino a abrazarme.
-Me tengo que ir, eres muy linda Meg.
Dijo sonriéndome.
-Me gusto haberte conocido pequeña bestia, se bueno con tu mamá y cuida a tu hermanita cuando nazca ¿si?
El asintió, me dio un beso en la mejilla y se fue saludándome con su manito.
Luego de dos horas de caminar, tomar taxis y pedir indicaciones, llegue a un edificio con varias escaleras a los costados y demasiadas puertas. Busque mi celular y vi que la habitación donde tenia que buscar a Dylan era la 33 piso 3.
-Raro.
Murmure, empece a subir y cuando llegue a la puerta toque timbre. Estaba bastante nerviosa, no era que no sabia quien estaba del otro lado, solo que hacia tiempo no lo veía y lo extrañaba muchísimo. Se escucharon pasos del otro lado y una voz que me sonaba raramente conocida que decía:
-Voy yo.
La sorpresa que me lleve cuando Nicolas abrió la puerta fue tan grande como la de el verme parada ahi.
-¿Meg, que haces aquí?
-¿Quien es cariño?
Grito su mamá desde adentro.
-Meg la chica del avión.
Volvió a gritar. Su madre apareció enseguida sonriéndome.
-Cariño ¿Como llegaste aquí?
-Creo que me equivoque, lo siento. Solo estaba buscando el departamento de Dylan, me dijo el 33 del piso 3 y es este a menos que me halla equivocado la calle o algo.
Nicolas que estaba al lado mio, miro a su mamá y le jalo del vestido de flores que tenia puesto.
-¿Por que pregunta por papá, mami?
¿Papá? ¿Yo escuche bien? Dijo papá. No..... tiene que estar hablando de otro chico.
-¿Papá? ¿Dylan... es tu papá?
La mamá de Nicolas abrió los ojos como platos y me miro. Entonces se echo a reír, soltando una enorme carcajada. Yo no podía creer que estar mujer se estaba riendo.
-Tu.
Me dijo.
-¿Yo?
-Si, tu.
-Si. Yo soy yo.
-Tu eres Megara. La novia de Dylan.
Me dijo secándose las lagrimas que se habían salido por la risa.
-¿Si? Su marido según entendí.
-¿Que? No que asco.
Dijo volviendo a reírse.
-Perdón, pero no entiendo nada de lo que me esta diciendo.
-Nick, ve a llamar a Dylan que esta en la habitación.
-Pero mamá, se va a enojar.
-Claro que no, busca agua en la cocina tirasela en la cara y corre de vuelta hacia aquí, Meg te cubrirá.
-¿Si?
Su madre asintió y el niño desapareció en el departamento. Yo seguía tan confundida que pasaba de mirar sus ojos azules, a mirar el piso de madera.
-Nunca me presente, soy Dabria.
-Un gusto, creo.
En ese momento Nicolas se escondió detrás de mis piernas abrazándolas fuertes y su madre comenzó a reírse. Entonces apareció en la puerta Dylan con su cabello y su cara empapados y con cara de enojo y sueño.
-Te voy a m...
Sus ojos se abrieron como platos al verme, miro a Dabria quien sonreía y trataba de aguantar la risa.
-¿Meg?
-No, soy un unicornio cielo.
-¿Que haces aquí?
-¿Que?
-¿Que, que haces aquí?
-¿Perdón? Vos me mandaste el pasaje y la dirección para que venga hoy. Perdóname si arruine tus planes con tu familia.
Me di la vuelta levantando mi mochila del piso y dándole una sonrisa a Dabria y Nick que me miraban serios. Entonces sentí una mano tomándome del brazo, odiaba que hagan eso no me traía para nada buenos recuerdos, hice que sacara su mano. Me di la vuelta y Dylan me miraba sonriéndome de lado.
-¿A donde vas?
-Al aeropuerto de nuevo.
-No.
-¿Que?
-Acabas de llegar, no te vas a ir ya.
-Pero... ¿Viste como me trataste? No quiero estar acá.
-Perdón cielo, es que estaba dormido todavía y no sabia si estaba alucinando. Fueron demasiadas sorpresas juntas.
-Si veo.
-Chicos, pueden entrar necesito hablar con Meg.
Los dos asintieron y entraron.
-Por favor, por favor decime que no es tu hijo.
-¿Que, quien?
-¿Como quien? Nicolas.
El comenzó a reírse a carcajadas al igual que lo había echo Dabria, ¿que le pasaba a todo el mundo hoy?
-Nicolas es mi sobrino.
-¿Y por que te dice papá?
De repente se puso serio y miro hacia el departamento.
-Su padre y su madre murieron en un accidente de autos cuando tenia 2 años, me tomo como su figura paterna por que estuve mucho tiempo cuidando de el. A todos nos costo mucho superar la perdida que tuvimos.
-Oh. ¿Era tu hermana?
-Mi hermano, mi hermana es Dabria.
-Oh, ¿como se llamaba?.
-Dean era cinco años mayor que yo, Dabria es la mas grande de los tres por un año. Nicolas nos tomo como sus padres por que siempre cuidamos mucho de el y aparte esta el echo de que soy bastante parecido a el. Los extraño mucho Holly era un buena chica también.
-Lo siento, creí que...
-Si cielo tranquila. No es algo de lo que me guste hablar, por eso nunca te conté. Perdón, mira estos son ellos.
Dice pasándome una foto algo arrugada que saco de su billetera, el chico por lo poco que se ve era igual a Dylan solo que mas grande y la chica parecía muy feliz. Sus ojos estaban llenos de lagrimas y sabia que era algo que le dolía y mucho hablar de ellos.
-Se veían muy felices.
-Lo eran.
-No te diré que lo siento, por que se que no sirve para nada. Se lo que se siente perder a alguien y me tienes aquí para llorar en mi hombro si así lo deseas.
Le digo sonriendo, el me mira y lo único que hace es abrazarme.
Nicolas:
Dabria:
viernes, 18 de abril de 2014
VIDA: 1
"Lo único que se podía escuchar eran los tacos contra el piso de madera, sabia que estaba muy cerca y iba a volver a pegarme si hacia ruido, ya la había echo enojar mucho. Me acurruque contra la pared del baúl y comencé a llorar."
Me desperté sobresaltado, siempre era la misma estúpida pesadilla de la cual nunca me pude librar desde los 5 años y eso que ahora tenia 18, todos creían que se iban a ir con el tiempo pero no fue así. Estaba completamente mojado y sudando frió, lo cual para mi era totalmente normal. Cuando comencé a mirar alrededor note que estaba todo a oscuras ¿Por que todo estaba a oscuras? mi respiración comenzó a ser pesada, mi corazón empezó a latir mas y mas rápido y sabia que no podía moverme. Necesitaba salir de la habitación rápido, cerré los ojos y me dije:
-Tranquilo D. no pasa nada, todo esta bien. Levántate y ve afuera, vamos tu puedes.
Gracias a dios que conozco la casa y cada uno de sus muebles y rincones por que si no ya me hubiese roto algo. Bajo las escaleras, camino por el pasillo, estiro la mano y toco la manija de la puerta, la abro y salgo a fuera. Entonces caigo de rodillas, el aire ya casi no llega a mis pulmones y mi corazón esta demasiado acelerado, no puedo abrir los ojos el miedo que siento es mucho mas fuerte.
-Daemon ¿estas bien?
Esa voz hace que abra los ojos de golpe y la mire, esta parada en el césped del jardín delantero de mi casa. Corre hasta mi lado y estira la mano para tocarme, entonces hago un movimiento brusco y me alejo de ella.
-No.
Es lo único que puede decir, ella me mira y yo camino hasta la calle, miro al rededor y las únicas luces prendidas son las de la calle. Me concentro en ellas y en el aire fresco de la noche, entonces logro calmarme por completo, vuelvo a mirar al porche de mi casa y Molly esta sentada mirándome.
-¿Que haces Mol?
Le pregunto mientras me siento a su lado, ella tiene un pijama de conejitos que la hace ver muy adorable, pero tiene unas ojeras enormes y su cara de cansancio me dice todo.
-No podía dormir, después se corto la luz, me sentía sola y quería saber si...
Deja la frase en el aire y sonrió. Entonces me llevo los dedos a la boca y silbo. Enseguida aparece mi golden retriever moviendo la cola, ella esta fascinada con mi cachorro desde hace 1 año que fue cuando me lo compre.
-Brutus, sentado.
El hace lo que le digo y ella sonríe. Me agacho para acariciarlo y el me lame la mejilla.
-Hoy iras a cuidar a Molly, Brutus. No te vallas, no rompas nada y compórtate a la tarde voy por ti.
El ladra y se sienta al lado de Mol.
-¿Vas a estar bien?
Se que se refiere a lo de recién.
-Si, solo fue un ataque.
Ella me mira sin entender y suspiro.
-No puedo estar en la oscuridad o en lugares cerrados por que sufro ataques de pánico, mi psicólogo dicen que son secuelas de mi infancia. Ahora Mol ve a tratar de dormir algo. Brutus te cuidara.
Ella le acaricia la cabeza al perro y se va a su casa, yo camino hasta el fondo de mi casa y me siento para ver si puedo descansar algo. Entonces recuerdo todo lo de la tarde anterior y me deprime, todavía no acepto que Margaret halla muerto, el mundo no es justo con algunas personas. Yo soy un ejemplo claro, al igual que Mar nunca le desee el mal a nadie ni siquiera cuando era un niño que no tenia con quien jugar, pero parece que el estúpido mundo siempre estuvo en mi contra. Recuerdo que cuando tenia 5 y llegue al orfanato, nunca tuve un amigo los niños no se acercaban y murmuraban cosas entre ellos. A veces siento como si fuera letal o algo peligroso, radiactivo, por que todo lo que se acerca a mi corre peligro, muere o sale lastimado, sufro mi propio infierno desde que tengo noción del tiempo y ahora tengo que mantener alejada a Molly de mi, no soportaría que ella sufriera otra vez por mi culpa. Pero ella esta sola ahora, no tiene a nadie al igual que yo y no se si tengo la fuerza suficiente como para alejarla de mi.
Hace un año cuando a Margaret le diagnosticaron cáncer y vino a contarme, llore todo un día encerrado en mi habitación, claro que no iba a dejarla que me vea así por que ella era alguien fuerte y sabia que iba a poder salir de eso. Molly se entero mucho tiempo después, cuando Mar comenzó a empeorar y notaron que definitivamente la quimioterapia no funcionaba. Recuerdo que ella estuvo llorando por una semana insultando a todos, no fue al colegio y no salia de su habitación, estaba sin comer y no dejaba que entre nadie. Mar me busco y se sentó conmigo en la hamaca de madera del patio trasero de mi casa para contarme como ella se sentía con lo que estaba pasando y para decirme que Mol no estaba aceptando que su madre tarde o temprano se iría, entonces me dijo si yo podía hacer algo. Dos días después estaba parado en la puerta de su habitación con el que ahora es mi golden en brazos, el solo era un cachorro tan chiquito y adorable que Mol lo iba a amar.
-Mol ¿quieres ver algo que me compre?
Le dije, se escuchaban ruidos del otro lado y después nada.
-¿Que es?
Dijo después de un rato, su voz sonaba ronca de tanto llorar.
-Tienes que verlo por ti misma.
Ella abrió la puerta lentamente y abrió los ojos como platos.
-ES UN GOLDEN.
Se puso a gritar haciendo que el cachorro se despertara de entre mis brazos y casi pegara un salto. Lo acaricie y ella vino a mi lado.
-¿Te gusta?
-Es hermoso ¿como lo llamaras?
-No se ¿Quieres ponerle tu el nombre?
-¿Lo dices enserio?
-Claro.
Se quedo pensando un rato y después me dijo:
-Brutus.
-¿Brutus?
-Sip.
-Bueno, sera Brutus ¿quieres que lo saquemos a pasear?
-Claro, iré a cambiarme.
Mar estaba mas que feliz de que su pequeña saliera al aire libre conmigo, ella me conocía perfectamente y esa fue la única vez que salí con Mol, después ella iba a veces a ver a Brutus pero nunca cambia mas de dos palabras conmigo y yo cada vez me iba enamorando mas y mas de ella. No es como si me fuera a atrever alguna vez a decírselo, ella solo necesitaba a alguien por ahora. Luego todo iba a volver a la normalidad y yo volvería a estar tan solo como siempre.
Me desperté sobresaltado, siempre era la misma estúpida pesadilla de la cual nunca me pude librar desde los 5 años y eso que ahora tenia 18, todos creían que se iban a ir con el tiempo pero no fue así. Estaba completamente mojado y sudando frió, lo cual para mi era totalmente normal. Cuando comencé a mirar alrededor note que estaba todo a oscuras ¿Por que todo estaba a oscuras? mi respiración comenzó a ser pesada, mi corazón empezó a latir mas y mas rápido y sabia que no podía moverme. Necesitaba salir de la habitación rápido, cerré los ojos y me dije:
-Tranquilo D. no pasa nada, todo esta bien. Levántate y ve afuera, vamos tu puedes.
Gracias a dios que conozco la casa y cada uno de sus muebles y rincones por que si no ya me hubiese roto algo. Bajo las escaleras, camino por el pasillo, estiro la mano y toco la manija de la puerta, la abro y salgo a fuera. Entonces caigo de rodillas, el aire ya casi no llega a mis pulmones y mi corazón esta demasiado acelerado, no puedo abrir los ojos el miedo que siento es mucho mas fuerte.
-Daemon ¿estas bien?
Esa voz hace que abra los ojos de golpe y la mire, esta parada en el césped del jardín delantero de mi casa. Corre hasta mi lado y estira la mano para tocarme, entonces hago un movimiento brusco y me alejo de ella.
-No.
Es lo único que puede decir, ella me mira y yo camino hasta la calle, miro al rededor y las únicas luces prendidas son las de la calle. Me concentro en ellas y en el aire fresco de la noche, entonces logro calmarme por completo, vuelvo a mirar al porche de mi casa y Molly esta sentada mirándome.
-¿Que haces Mol?
Le pregunto mientras me siento a su lado, ella tiene un pijama de conejitos que la hace ver muy adorable, pero tiene unas ojeras enormes y su cara de cansancio me dice todo.
-No podía dormir, después se corto la luz, me sentía sola y quería saber si...
Deja la frase en el aire y sonrió. Entonces me llevo los dedos a la boca y silbo. Enseguida aparece mi golden retriever moviendo la cola, ella esta fascinada con mi cachorro desde hace 1 año que fue cuando me lo compre.
-Brutus, sentado.
El hace lo que le digo y ella sonríe. Me agacho para acariciarlo y el me lame la mejilla.
-Hoy iras a cuidar a Molly, Brutus. No te vallas, no rompas nada y compórtate a la tarde voy por ti.
El ladra y se sienta al lado de Mol.
-¿Vas a estar bien?
Se que se refiere a lo de recién.
-Si, solo fue un ataque.
Ella me mira sin entender y suspiro.
-No puedo estar en la oscuridad o en lugares cerrados por que sufro ataques de pánico, mi psicólogo dicen que son secuelas de mi infancia. Ahora Mol ve a tratar de dormir algo. Brutus te cuidara.
Ella le acaricia la cabeza al perro y se va a su casa, yo camino hasta el fondo de mi casa y me siento para ver si puedo descansar algo. Entonces recuerdo todo lo de la tarde anterior y me deprime, todavía no acepto que Margaret halla muerto, el mundo no es justo con algunas personas. Yo soy un ejemplo claro, al igual que Mar nunca le desee el mal a nadie ni siquiera cuando era un niño que no tenia con quien jugar, pero parece que el estúpido mundo siempre estuvo en mi contra. Recuerdo que cuando tenia 5 y llegue al orfanato, nunca tuve un amigo los niños no se acercaban y murmuraban cosas entre ellos. A veces siento como si fuera letal o algo peligroso, radiactivo, por que todo lo que se acerca a mi corre peligro, muere o sale lastimado, sufro mi propio infierno desde que tengo noción del tiempo y ahora tengo que mantener alejada a Molly de mi, no soportaría que ella sufriera otra vez por mi culpa. Pero ella esta sola ahora, no tiene a nadie al igual que yo y no se si tengo la fuerza suficiente como para alejarla de mi.
Hace un año cuando a Margaret le diagnosticaron cáncer y vino a contarme, llore todo un día encerrado en mi habitación, claro que no iba a dejarla que me vea así por que ella era alguien fuerte y sabia que iba a poder salir de eso. Molly se entero mucho tiempo después, cuando Mar comenzó a empeorar y notaron que definitivamente la quimioterapia no funcionaba. Recuerdo que ella estuvo llorando por una semana insultando a todos, no fue al colegio y no salia de su habitación, estaba sin comer y no dejaba que entre nadie. Mar me busco y se sentó conmigo en la hamaca de madera del patio trasero de mi casa para contarme como ella se sentía con lo que estaba pasando y para decirme que Mol no estaba aceptando que su madre tarde o temprano se iría, entonces me dijo si yo podía hacer algo. Dos días después estaba parado en la puerta de su habitación con el que ahora es mi golden en brazos, el solo era un cachorro tan chiquito y adorable que Mol lo iba a amar.
-Mol ¿quieres ver algo que me compre?
Le dije, se escuchaban ruidos del otro lado y después nada.
-¿Que es?
Dijo después de un rato, su voz sonaba ronca de tanto llorar.
-Tienes que verlo por ti misma.
Ella abrió la puerta lentamente y abrió los ojos como platos.
-ES UN GOLDEN.
Se puso a gritar haciendo que el cachorro se despertara de entre mis brazos y casi pegara un salto. Lo acaricie y ella vino a mi lado.
-¿Te gusta?
-Es hermoso ¿como lo llamaras?
-No se ¿Quieres ponerle tu el nombre?
-¿Lo dices enserio?
-Claro.
Se quedo pensando un rato y después me dijo:
-Brutus.
-¿Brutus?
-Sip.
-Bueno, sera Brutus ¿quieres que lo saquemos a pasear?
-Claro, iré a cambiarme.
Mar estaba mas que feliz de que su pequeña saliera al aire libre conmigo, ella me conocía perfectamente y esa fue la única vez que salí con Mol, después ella iba a veces a ver a Brutus pero nunca cambia mas de dos palabras conmigo y yo cada vez me iba enamorando mas y mas de ella. No es como si me fuera a atrever alguna vez a decírselo, ella solo necesitaba a alguien por ahora. Luego todo iba a volver a la normalidad y yo volvería a estar tan solo como siempre.
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