jueves, 25 de septiembre de 2014
lunes, 14 de julio de 2014
Capitulo 23:
Persona de afuera:
Necesitaba aire, tenia un muy buen presentimiento de que si salia las cosas mejorarían.
No me equivoque.
No me equivoque.
Estaba con Malcolm y Madelaine cuando la vi, ella estaba tirada en el pasto con los ojos cerrados. Paso todo tan lento que hasta que no salto encima a hacerle cosquillas, no había visto al pequeño niño que estaba con ella. Me paralice, no podía creer que de todos los lugares en el mundo, ella tenia que venir justo aquí. ¿Por que? era mi pregunta, lo segundo que se me venia a la cabeza era ¿quien era el niño, su hijo? Sonreí con dulzura al pensar que podría ser su hijo, se veía muy feliz. Madie tiro de mi mano y salí de mi trance.
- Mamá.
-Si cielo.
-¿Que ves?
-Nada, cariño. ¿Vamos a tomar un helado?
Los sonrieron y asintieron.
Estábamos saliendo de la heladería, cuando ella entro con el pequeño de la mano los dos tenían manchas de barro y pasto en la ropa, pero se veían muy felices. Me la quede mirando, ella me vio y sonrió, eso me hizo tener miedo y a la vez me sorprendió ¿me habrá reconocido? por favor no.
-Disculpe señora ¿me dejaría pasar?
-Oh, si disculpa.
Me corrí y antes de irme, la mire una ultima vez.
Era como siempre imagine que seria, llena de tatuajes y pelo corto.
Siempre sonriendo.
Siempre feliz.
Siempre a salvo.
Siempre mía, siempre iba a ser mi hija y siempre la iba a cuidar aunque eso signifique que no sepa que estoy viva.
- Mamá.
-Si cielo.
-¿Que ves?
-Nada, cariño. ¿Vamos a tomar un helado?
Los sonrieron y asintieron.
Estábamos saliendo de la heladería, cuando ella entro con el pequeño de la mano los dos tenían manchas de barro y pasto en la ropa, pero se veían muy felices. Me la quede mirando, ella me vio y sonrió, eso me hizo tener miedo y a la vez me sorprendió ¿me habrá reconocido? por favor no.
-Disculpe señora ¿me dejaría pasar?
-Oh, si disculpa.
Me corrí y antes de irme, la mire una ultima vez.
Era como siempre imagine que seria, llena de tatuajes y pelo corto.
Siempre sonriendo.
Siempre feliz.
Siempre a salvo.
Siempre mía, siempre iba a ser mi hija y siempre la iba a cuidar aunque eso signifique que no sepa que estoy viva.
lunes, 9 de junio de 2014
Capitulo 22:
Megara:
Estaba feliz, tan feliz de volver a ver a Dylan que nada podía apagar esa felicidad que burbujeaba en mi estomago. Después de nuestro romántico encuentro, entramos a que Dy ayudara a Dabria a desempacar y yo me quede con Nicolas jugando a la X-box, podría decir que la pequeña bestia era bastante bueno en esto. No voy a negar que me pego una gran paliza en varios juegos, tenia pilas triple A por que hacia una hora que estábamos jugando y todavía no se cansaba, yo después del vuelo de hoy no tenia mas energía.
-Bestia podemos descansar, vallamos a tomar algo de aire o si quieres vamos a jugar a la pelota. Va a darme algo si sigo así.
La bestia se levanto de un salto y con un grito de indio se fue corriendo a su pieza.
-Eso fue raro.
-Amor.
Grito Dylan desde algún lado del departamento.
-¿Que cielo?
-¿Que le dijiste a Nicolas?
-Em, que vallamos al parque a jugar a la pelota ¿por que?
-Oh no.
En ese momento apareció la bestia con una pequeña remera de los Jets de Nueva York con el numero 6 delante, atrás lo mismo junto a su apellido "Bozzon" en mayúsculas y una pelota de fútbol americano bajo su brazo.
-Creo que eso fue un gran error cielo.
Grito Dylan, suspire.
-Lo soportare.
-Toma.
Dijo Nicolas tirándome una remera igual a la suya solo que con el numero 5 y el apellido "Mark" atrás, era la remera de Dylan.
-Cielo, ¿hay algo que quieras decirme ahora antes de que muera aplastada por esta bestia?
-Em, es fanático de los Jets al igual que yo y ...
Silencio.
-¿Que?
-Es un poco rudo cuando juega.
-Genial. Vamos bestia.
Volvió a soltar un grito y corrió hasta mi lado esperando que me ponga la remera, cuando lo hice me tomo de la mano y me empezó a tirar para que salgamos.
-Adiós, volvemos en una hora.
Gritamos los dos.
Llegamos a un parque y bueno, lo primero que pensé fue que seria algo rudo pero se iba a cansar, vamos ¿que persona de cinco años o tal vez 6 tiene tanta energía y fuerza? Claramente se parece a Dylan. Luego de una hora de, para decirlo no tan bruscamente, una paliza de parte de la bestia miniatura me tire al pasto para poder recuperar el aire que claramente me falta, había perdido mi estado físico terriblemente.
-Vamos Meg, no podemos jugar si estas tirada en el pasto.
Me gritaba Nicolas que estaba a varios metros con la pelota en brazos.
-Dios bestia, dame al menos 10 minutos. Tu eres un pequeño monstruo que tiene baterías triple A, yo soy una simple humana, aparte ya estoy vieja.
-No soy un monstruo, abuelita.
Cuando abrí los ojos vi en cámara lenta como se tiraba encima mio y empezaba a hacerme cosquillas.
-Vamos tía Meg, vamos vamos vamos vamos.
No podía respirar de la risa, es un monstruo este niño.
-Por dios bestia, vas a matarme. Dame aire, ya voy ya voy.
Volvió a soltar un grito de indio y rodó hasta quedar tirado a mi lado.
-Me caes bien tía Meg ¿Puedo decirte tía, no?
-Claro que si bestia ¿Puedo decirte bestia?
Empezó a reírse y me empujo con su manito.
-Claro que no.
-Entonces te diré bestia. ¿Sabes pequeño monstruo? Me gusta que me digas tía, es la primera vez que me llaman así.
-A mi me gusta decirte así, ahora juguemos otra vez.
-¿Que tal si vamos a comer un helado y después jugamos otra vez?
-Genial.
Esos gritos de indio me causaban mucha risa.
Llegamos a el departamento después de tres horas, Dylan estaba tirado en el sillón viendo algo en la tele y Dabria estaba en la cocina claramente cocinando.
-Mami, papi llegue. La tía Megi jugo conmigo y me compro un helado, después volvimos a jugar y después le pidió la tabla de skate a un chico que estaba tirado en el pasto y me enseño algunos trucos. La tia Megi es genial.
Dijo todo eso de corrido sin respirar, estaba pensando que seriamente es un monstruo. Lo finalizo tirándose al sillón de espaldas y con una sonrisa en la cara.
-Me alegro que lo hallas pasado bien cielo.
Dijo Dabria desde la cocina, Dylan me miro y me sonrió.
-Eres perfecta Meg.
-Mentira es un ancianita.
Grito Nicolas.
-Bestia, vamos ve a bañarte que apestas.
Dabria salio de la cocina, lo tomo de la mano y se lo llevo al baño. Dy me tomo de la mano y me sentó a su lado.
-Gracias.
-¿Por que?
-Por todo, por venir, por llevarte tan bien con Nicolas es muy importante eso para mi. Lo siento tanto, quise decirte muchas veces, pero... no sabia como. Es algo complicado.
-Esta bien cielo, estoy aquí por que te extrañaba y sabes que no puedo estar sin vos. Y me llevo bien con la bestia por que es tan perfecto, es un niño hermoso y va a ser una gran persona cuando sea grande, merece amor de todas las personas del mundo por que con solo 5 años o 6 no se cuantos tiene, me transmitió paz tanta tanta paz en el maldito avión que es imposible no soportar su exceso de energía. Simplemente lo adoro.
Dylan me sonrió con ternura y me planto un beso. Cuando nos separamos le dije con una sonrisa enorme:
-Aparte me dice tía.
domingo, 8 de junio de 2014
Capitulo 21:
Megara:
Lo primero que puedo decir es que ODIO viajar en avión, se me ponen los pelos de punta. Y por decir que eso es poco tengo a una chica de unos 25 con un niño de unos 5 años que no para de llorar, voy a llorar yo si seguimos así. La criatura se encuentra sentada en el medio de las dos, por lo que decidí ponerme en acción.
-Hola pequeño ¿como te llamas?
Le toco su pequeña manita y sonrío, el deja de llorar en ese mismo instante y me mira con sus grandes ojos azules llenos de lagrimas, por un minuto los dos nos calmamos.
-Nicolas ¿y tu?
-Megara, pero me dicen Meg.
El sonríe dejando ver que le faltan dos dientes adelante, se da vuelta hacia su madre y le toca la mano.
-Mami, se llama megara. Me gusta ese nombre, así le podrías poner a mi nueva hermanita.
-Que bonito nombre que tienes preciosa. Claro cariño que podríamos, hay que hablar con papi ¿si?
El solo asiente.
-¿Tienes segundo nombre?
-Sip, Andromeda.
Su madre me sonríe.
-Son muy hermosos.
-Gracias señora.
Le digo tratando de no sonrojarme.
-¿Y tu pequeño monstruo tenes segundo nombre?
El frunce el ceño y hace pucheros.
-Si, pero no me gusta.
Dice cruzando sus brazitos, le hago cosquillas y el comienza a reírse.
-Vamos, dime.
-Nopi.
-Por fis.
-Nop.
-Bueno esta bien.
Le digo haciendo pucheros.
-Thomas, pero lo odio. No le digas a mamá por que se va a enojar.
Dice riéndose.
-Nicolas, te escuche.
-Perdón mami.
Nos empezamos a reír y cada vez estamos mas tranquilos.
-Así que te da miedo volar ¿eh?
-Si ¿y a ti? No eres una niñita como para tenerle miedo, yo soy pequeño todavía.
-Ey, solo tengo 19 y si le tengo miedo. Mucho, es la primera ves que vuelo.
-¿Donde vives?
-En Manhattan y ¿tu?
-También.
-Genial.
-¿A donde vas?
-A Irlanda, a ver a mi novio y ¿tu?
-También, a ver a mis abuelos.
-Jajaja, que coincidencia.
Le dije sonriendo, creo que me había enamorado de ese niño. Seguimos hablando por un rato sobre juegos de x-box y le mostré algunos tatuajes de mis brazos, con lo que se sorprendió mucho. Cuando empezó a haber turbulencia, casi rompo en llanto hasta que su pequeña manita se poso en la mía y eso me transmitió algo de paz. El me miro y se puso a hablarme sobre un juego nuevo que le había dicho su abuelo que le regalaría, estaba desbordando emoción y antes de darme la seña de desabrochar los cinturones apareció y el avión había aterrizado.
-Wow
-¿Que paso?
Me pregunta bajándose del asiento y tomando la mochila que su mamá le estaba alcanzando.
-¿Ya llegamos?
-Jajaja, sip.
Tome mi pequeño bolso y fui a buscar mi maleta. Vi como la mamá de Nicolas agarraba la suya y entonces el pequeño vino a abrazarme.
-Me tengo que ir, eres muy linda Meg.
Dijo sonriéndome.
-Me gusto haberte conocido pequeña bestia, se bueno con tu mamá y cuida a tu hermanita cuando nazca ¿si?
El asintió, me dio un beso en la mejilla y se fue saludándome con su manito.
Luego de dos horas de caminar, tomar taxis y pedir indicaciones, llegue a un edificio con varias escaleras a los costados y demasiadas puertas. Busque mi celular y vi que la habitación donde tenia que buscar a Dylan era la 33 piso 3.
-Raro.
Murmure, empece a subir y cuando llegue a la puerta toque timbre. Estaba bastante nerviosa, no era que no sabia quien estaba del otro lado, solo que hacia tiempo no lo veía y lo extrañaba muchísimo. Se escucharon pasos del otro lado y una voz que me sonaba raramente conocida que decía:
-Voy yo.
La sorpresa que me lleve cuando Nicolas abrió la puerta fue tan grande como la de el verme parada ahi.
-¿Meg, que haces aquí?
-¿Quien es cariño?
Grito su mamá desde adentro.
-Meg la chica del avión.
Volvió a gritar. Su madre apareció enseguida sonriéndome.
-Cariño ¿Como llegaste aquí?
-Creo que me equivoque, lo siento. Solo estaba buscando el departamento de Dylan, me dijo el 33 del piso 3 y es este a menos que me halla equivocado la calle o algo.
Nicolas que estaba al lado mio, miro a su mamá y le jalo del vestido de flores que tenia puesto.
-¿Por que pregunta por papá, mami?
¿Papá? ¿Yo escuche bien? Dijo papá. No..... tiene que estar hablando de otro chico.
-¿Papá? ¿Dylan... es tu papá?
La mamá de Nicolas abrió los ojos como platos y me miro. Entonces se echo a reír, soltando una enorme carcajada. Yo no podía creer que estar mujer se estaba riendo.
-Tu.
Me dijo.
-¿Yo?
-Si, tu.
-Si. Yo soy yo.
-Tu eres Megara. La novia de Dylan.
Me dijo secándose las lagrimas que se habían salido por la risa.
-¿Si? Su marido según entendí.
-¿Que? No que asco.
Dijo volviendo a reírse.
-Perdón, pero no entiendo nada de lo que me esta diciendo.
-Nick, ve a llamar a Dylan que esta en la habitación.
-Pero mamá, se va a enojar.
-Claro que no, busca agua en la cocina tirasela en la cara y corre de vuelta hacia aquí, Meg te cubrirá.
-¿Si?
Su madre asintió y el niño desapareció en el departamento. Yo seguía tan confundida que pasaba de mirar sus ojos azules, a mirar el piso de madera.
-Nunca me presente, soy Dabria.
-Un gusto, creo.
En ese momento Nicolas se escondió detrás de mis piernas abrazándolas fuertes y su madre comenzó a reírse. Entonces apareció en la puerta Dylan con su cabello y su cara empapados y con cara de enojo y sueño.
-Te voy a m...
Sus ojos se abrieron como platos al verme, miro a Dabria quien sonreía y trataba de aguantar la risa.
-¿Meg?
-No, soy un unicornio cielo.
-¿Que haces aquí?
-¿Que?
-¿Que, que haces aquí?
-¿Perdón? Vos me mandaste el pasaje y la dirección para que venga hoy. Perdóname si arruine tus planes con tu familia.
Me di la vuelta levantando mi mochila del piso y dándole una sonrisa a Dabria y Nick que me miraban serios. Entonces sentí una mano tomándome del brazo, odiaba que hagan eso no me traía para nada buenos recuerdos, hice que sacara su mano. Me di la vuelta y Dylan me miraba sonriéndome de lado.
-¿A donde vas?
-Al aeropuerto de nuevo.
-No.
-¿Que?
-Acabas de llegar, no te vas a ir ya.
-Pero... ¿Viste como me trataste? No quiero estar acá.
-Perdón cielo, es que estaba dormido todavía y no sabia si estaba alucinando. Fueron demasiadas sorpresas juntas.
-Si veo.
-Chicos, pueden entrar necesito hablar con Meg.
Los dos asintieron y entraron.
-Por favor, por favor decime que no es tu hijo.
-¿Que, quien?
-¿Como quien? Nicolas.
El comenzó a reírse a carcajadas al igual que lo había echo Dabria, ¿que le pasaba a todo el mundo hoy?
-Nicolas es mi sobrino.
-¿Y por que te dice papá?
De repente se puso serio y miro hacia el departamento.
-Su padre y su madre murieron en un accidente de autos cuando tenia 2 años, me tomo como su figura paterna por que estuve mucho tiempo cuidando de el. A todos nos costo mucho superar la perdida que tuvimos.
-Oh. ¿Era tu hermana?
-Mi hermano, mi hermana es Dabria.
-Oh, ¿como se llamaba?.
-Dean era cinco años mayor que yo, Dabria es la mas grande de los tres por un año. Nicolas nos tomo como sus padres por que siempre cuidamos mucho de el y aparte esta el echo de que soy bastante parecido a el. Los extraño mucho Holly era un buena chica también.
-Lo siento, creí que...
-Si cielo tranquila. No es algo de lo que me guste hablar, por eso nunca te conté. Perdón, mira estos son ellos.
Dice pasándome una foto algo arrugada que saco de su billetera, el chico por lo poco que se ve era igual a Dylan solo que mas grande y la chica parecía muy feliz. Sus ojos estaban llenos de lagrimas y sabia que era algo que le dolía y mucho hablar de ellos.
-Se veían muy felices.
-Lo eran.
-No te diré que lo siento, por que se que no sirve para nada. Se lo que se siente perder a alguien y me tienes aquí para llorar en mi hombro si así lo deseas.
Le digo sonriendo, el me mira y lo único que hace es abrazarme.
Nicolas:
Dabria:
Dean y Holly:
-Hola pequeño ¿como te llamas?
Le toco su pequeña manita y sonrío, el deja de llorar en ese mismo instante y me mira con sus grandes ojos azules llenos de lagrimas, por un minuto los dos nos calmamos.
-Nicolas ¿y tu?
-Megara, pero me dicen Meg.
El sonríe dejando ver que le faltan dos dientes adelante, se da vuelta hacia su madre y le toca la mano.
-Mami, se llama megara. Me gusta ese nombre, así le podrías poner a mi nueva hermanita.
-Que bonito nombre que tienes preciosa. Claro cariño que podríamos, hay que hablar con papi ¿si?
El solo asiente.
-¿Tienes segundo nombre?
-Sip, Andromeda.
Su madre me sonríe.
-Son muy hermosos.
-Gracias señora.
Le digo tratando de no sonrojarme.
-¿Y tu pequeño monstruo tenes segundo nombre?
El frunce el ceño y hace pucheros.
-Si, pero no me gusta.
Dice cruzando sus brazitos, le hago cosquillas y el comienza a reírse.
-Vamos, dime.
-Nopi.
-Por fis.
-Nop.
-Bueno esta bien.
Le digo haciendo pucheros.
-Thomas, pero lo odio. No le digas a mamá por que se va a enojar.
Dice riéndose.
-Nicolas, te escuche.
-Perdón mami.
Nos empezamos a reír y cada vez estamos mas tranquilos.
-Así que te da miedo volar ¿eh?
-Si ¿y a ti? No eres una niñita como para tenerle miedo, yo soy pequeño todavía.
-Ey, solo tengo 19 y si le tengo miedo. Mucho, es la primera ves que vuelo.
-¿Donde vives?
-En Manhattan y ¿tu?
-También.
-Genial.
-¿A donde vas?
-A Irlanda, a ver a mi novio y ¿tu?
-También, a ver a mis abuelos.
-Jajaja, que coincidencia.
Le dije sonriendo, creo que me había enamorado de ese niño. Seguimos hablando por un rato sobre juegos de x-box y le mostré algunos tatuajes de mis brazos, con lo que se sorprendió mucho. Cuando empezó a haber turbulencia, casi rompo en llanto hasta que su pequeña manita se poso en la mía y eso me transmitió algo de paz. El me miro y se puso a hablarme sobre un juego nuevo que le había dicho su abuelo que le regalaría, estaba desbordando emoción y antes de darme la seña de desabrochar los cinturones apareció y el avión había aterrizado.
-Wow
-¿Que paso?
Me pregunta bajándose del asiento y tomando la mochila que su mamá le estaba alcanzando.
-¿Ya llegamos?
-Jajaja, sip.
Tome mi pequeño bolso y fui a buscar mi maleta. Vi como la mamá de Nicolas agarraba la suya y entonces el pequeño vino a abrazarme.
-Me tengo que ir, eres muy linda Meg.
Dijo sonriéndome.
-Me gusto haberte conocido pequeña bestia, se bueno con tu mamá y cuida a tu hermanita cuando nazca ¿si?
El asintió, me dio un beso en la mejilla y se fue saludándome con su manito.
Luego de dos horas de caminar, tomar taxis y pedir indicaciones, llegue a un edificio con varias escaleras a los costados y demasiadas puertas. Busque mi celular y vi que la habitación donde tenia que buscar a Dylan era la 33 piso 3.
-Raro.
Murmure, empece a subir y cuando llegue a la puerta toque timbre. Estaba bastante nerviosa, no era que no sabia quien estaba del otro lado, solo que hacia tiempo no lo veía y lo extrañaba muchísimo. Se escucharon pasos del otro lado y una voz que me sonaba raramente conocida que decía:
-Voy yo.
La sorpresa que me lleve cuando Nicolas abrió la puerta fue tan grande como la de el verme parada ahi.
-¿Meg, que haces aquí?
-¿Quien es cariño?
Grito su mamá desde adentro.
-Meg la chica del avión.
Volvió a gritar. Su madre apareció enseguida sonriéndome.
-Cariño ¿Como llegaste aquí?
-Creo que me equivoque, lo siento. Solo estaba buscando el departamento de Dylan, me dijo el 33 del piso 3 y es este a menos que me halla equivocado la calle o algo.
Nicolas que estaba al lado mio, miro a su mamá y le jalo del vestido de flores que tenia puesto.
-¿Por que pregunta por papá, mami?
¿Papá? ¿Yo escuche bien? Dijo papá. No..... tiene que estar hablando de otro chico.
-¿Papá? ¿Dylan... es tu papá?
La mamá de Nicolas abrió los ojos como platos y me miro. Entonces se echo a reír, soltando una enorme carcajada. Yo no podía creer que estar mujer se estaba riendo.
-Tu.
Me dijo.
-¿Yo?
-Si, tu.
-Si. Yo soy yo.
-Tu eres Megara. La novia de Dylan.
Me dijo secándose las lagrimas que se habían salido por la risa.
-¿Si? Su marido según entendí.
-¿Que? No que asco.
Dijo volviendo a reírse.
-Perdón, pero no entiendo nada de lo que me esta diciendo.
-Nick, ve a llamar a Dylan que esta en la habitación.
-Pero mamá, se va a enojar.
-Claro que no, busca agua en la cocina tirasela en la cara y corre de vuelta hacia aquí, Meg te cubrirá.
-¿Si?
Su madre asintió y el niño desapareció en el departamento. Yo seguía tan confundida que pasaba de mirar sus ojos azules, a mirar el piso de madera.
-Nunca me presente, soy Dabria.
-Un gusto, creo.
En ese momento Nicolas se escondió detrás de mis piernas abrazándolas fuertes y su madre comenzó a reírse. Entonces apareció en la puerta Dylan con su cabello y su cara empapados y con cara de enojo y sueño.
-Te voy a m...
Sus ojos se abrieron como platos al verme, miro a Dabria quien sonreía y trataba de aguantar la risa.
-¿Meg?
-No, soy un unicornio cielo.
-¿Que haces aquí?
-¿Que?
-¿Que, que haces aquí?
-¿Perdón? Vos me mandaste el pasaje y la dirección para que venga hoy. Perdóname si arruine tus planes con tu familia.
Me di la vuelta levantando mi mochila del piso y dándole una sonrisa a Dabria y Nick que me miraban serios. Entonces sentí una mano tomándome del brazo, odiaba que hagan eso no me traía para nada buenos recuerdos, hice que sacara su mano. Me di la vuelta y Dylan me miraba sonriéndome de lado.
-¿A donde vas?
-Al aeropuerto de nuevo.
-No.
-¿Que?
-Acabas de llegar, no te vas a ir ya.
-Pero... ¿Viste como me trataste? No quiero estar acá.
-Perdón cielo, es que estaba dormido todavía y no sabia si estaba alucinando. Fueron demasiadas sorpresas juntas.
-Si veo.
-Chicos, pueden entrar necesito hablar con Meg.
Los dos asintieron y entraron.
-Por favor, por favor decime que no es tu hijo.
-¿Que, quien?
-¿Como quien? Nicolas.
El comenzó a reírse a carcajadas al igual que lo había echo Dabria, ¿que le pasaba a todo el mundo hoy?
-Nicolas es mi sobrino.
-¿Y por que te dice papá?
De repente se puso serio y miro hacia el departamento.
-Su padre y su madre murieron en un accidente de autos cuando tenia 2 años, me tomo como su figura paterna por que estuve mucho tiempo cuidando de el. A todos nos costo mucho superar la perdida que tuvimos.
-Oh. ¿Era tu hermana?
-Mi hermano, mi hermana es Dabria.
-Oh, ¿como se llamaba?.
-Dean era cinco años mayor que yo, Dabria es la mas grande de los tres por un año. Nicolas nos tomo como sus padres por que siempre cuidamos mucho de el y aparte esta el echo de que soy bastante parecido a el. Los extraño mucho Holly era un buena chica también.
-Lo siento, creí que...
-Si cielo tranquila. No es algo de lo que me guste hablar, por eso nunca te conté. Perdón, mira estos son ellos.
Dice pasándome una foto algo arrugada que saco de su billetera, el chico por lo poco que se ve era igual a Dylan solo que mas grande y la chica parecía muy feliz. Sus ojos estaban llenos de lagrimas y sabia que era algo que le dolía y mucho hablar de ellos.
-Se veían muy felices.
-Lo eran.
-No te diré que lo siento, por que se que no sirve para nada. Se lo que se siente perder a alguien y me tienes aquí para llorar en mi hombro si así lo deseas.
Le digo sonriendo, el me mira y lo único que hace es abrazarme.
Nicolas:
Dabria:
viernes, 18 de abril de 2014
VIDA: 1
"Lo único que se podía escuchar eran los tacos contra el piso de madera, sabia que estaba muy cerca y iba a volver a pegarme si hacia ruido, ya la había echo enojar mucho. Me acurruque contra la pared del baúl y comencé a llorar."
Me desperté sobresaltado, siempre era la misma estúpida pesadilla de la cual nunca me pude librar desde los 5 años y eso que ahora tenia 18, todos creían que se iban a ir con el tiempo pero no fue así. Estaba completamente mojado y sudando frió, lo cual para mi era totalmente normal. Cuando comencé a mirar alrededor note que estaba todo a oscuras ¿Por que todo estaba a oscuras? mi respiración comenzó a ser pesada, mi corazón empezó a latir mas y mas rápido y sabia que no podía moverme. Necesitaba salir de la habitación rápido, cerré los ojos y me dije:
-Tranquilo D. no pasa nada, todo esta bien. Levántate y ve afuera, vamos tu puedes.
Gracias a dios que conozco la casa y cada uno de sus muebles y rincones por que si no ya me hubiese roto algo. Bajo las escaleras, camino por el pasillo, estiro la mano y toco la manija de la puerta, la abro y salgo a fuera. Entonces caigo de rodillas, el aire ya casi no llega a mis pulmones y mi corazón esta demasiado acelerado, no puedo abrir los ojos el miedo que siento es mucho mas fuerte.
-Daemon ¿estas bien?
Esa voz hace que abra los ojos de golpe y la mire, esta parada en el césped del jardín delantero de mi casa. Corre hasta mi lado y estira la mano para tocarme, entonces hago un movimiento brusco y me alejo de ella.
-No.
Es lo único que puede decir, ella me mira y yo camino hasta la calle, miro al rededor y las únicas luces prendidas son las de la calle. Me concentro en ellas y en el aire fresco de la noche, entonces logro calmarme por completo, vuelvo a mirar al porche de mi casa y Molly esta sentada mirándome.
-¿Que haces Mol?
Le pregunto mientras me siento a su lado, ella tiene un pijama de conejitos que la hace ver muy adorable, pero tiene unas ojeras enormes y su cara de cansancio me dice todo.
-No podía dormir, después se corto la luz, me sentía sola y quería saber si...
Deja la frase en el aire y sonrió. Entonces me llevo los dedos a la boca y silbo. Enseguida aparece mi golden retriever moviendo la cola, ella esta fascinada con mi cachorro desde hace 1 año que fue cuando me lo compre.
-Brutus, sentado.
El hace lo que le digo y ella sonríe. Me agacho para acariciarlo y el me lame la mejilla.
-Hoy iras a cuidar a Molly, Brutus. No te vallas, no rompas nada y compórtate a la tarde voy por ti.
El ladra y se sienta al lado de Mol.
-¿Vas a estar bien?
Se que se refiere a lo de recién.
-Si, solo fue un ataque.
Ella me mira sin entender y suspiro.
-No puedo estar en la oscuridad o en lugares cerrados por que sufro ataques de pánico, mi psicólogo dicen que son secuelas de mi infancia. Ahora Mol ve a tratar de dormir algo. Brutus te cuidara.
Ella le acaricia la cabeza al perro y se va a su casa, yo camino hasta el fondo de mi casa y me siento para ver si puedo descansar algo. Entonces recuerdo todo lo de la tarde anterior y me deprime, todavía no acepto que Margaret halla muerto, el mundo no es justo con algunas personas. Yo soy un ejemplo claro, al igual que Mar nunca le desee el mal a nadie ni siquiera cuando era un niño que no tenia con quien jugar, pero parece que el estúpido mundo siempre estuvo en mi contra. Recuerdo que cuando tenia 5 y llegue al orfanato, nunca tuve un amigo los niños no se acercaban y murmuraban cosas entre ellos. A veces siento como si fuera letal o algo peligroso, radiactivo, por que todo lo que se acerca a mi corre peligro, muere o sale lastimado, sufro mi propio infierno desde que tengo noción del tiempo y ahora tengo que mantener alejada a Molly de mi, no soportaría que ella sufriera otra vez por mi culpa. Pero ella esta sola ahora, no tiene a nadie al igual que yo y no se si tengo la fuerza suficiente como para alejarla de mi.
Hace un año cuando a Margaret le diagnosticaron cáncer y vino a contarme, llore todo un día encerrado en mi habitación, claro que no iba a dejarla que me vea así por que ella era alguien fuerte y sabia que iba a poder salir de eso. Molly se entero mucho tiempo después, cuando Mar comenzó a empeorar y notaron que definitivamente la quimioterapia no funcionaba. Recuerdo que ella estuvo llorando por una semana insultando a todos, no fue al colegio y no salia de su habitación, estaba sin comer y no dejaba que entre nadie. Mar me busco y se sentó conmigo en la hamaca de madera del patio trasero de mi casa para contarme como ella se sentía con lo que estaba pasando y para decirme que Mol no estaba aceptando que su madre tarde o temprano se iría, entonces me dijo si yo podía hacer algo. Dos días después estaba parado en la puerta de su habitación con el que ahora es mi golden en brazos, el solo era un cachorro tan chiquito y adorable que Mol lo iba a amar.
-Mol ¿quieres ver algo que me compre?
Le dije, se escuchaban ruidos del otro lado y después nada.
-¿Que es?
Dijo después de un rato, su voz sonaba ronca de tanto llorar.
-Tienes que verlo por ti misma.
Ella abrió la puerta lentamente y abrió los ojos como platos.
-ES UN GOLDEN.
Se puso a gritar haciendo que el cachorro se despertara de entre mis brazos y casi pegara un salto. Lo acaricie y ella vino a mi lado.
-¿Te gusta?
-Es hermoso ¿como lo llamaras?
-No se ¿Quieres ponerle tu el nombre?
-¿Lo dices enserio?
-Claro.
Se quedo pensando un rato y después me dijo:
-Brutus.
-¿Brutus?
-Sip.
-Bueno, sera Brutus ¿quieres que lo saquemos a pasear?
-Claro, iré a cambiarme.
Mar estaba mas que feliz de que su pequeña saliera al aire libre conmigo, ella me conocía perfectamente y esa fue la única vez que salí con Mol, después ella iba a veces a ver a Brutus pero nunca cambia mas de dos palabras conmigo y yo cada vez me iba enamorando mas y mas de ella. No es como si me fuera a atrever alguna vez a decírselo, ella solo necesitaba a alguien por ahora. Luego todo iba a volver a la normalidad y yo volvería a estar tan solo como siempre.
Me desperté sobresaltado, siempre era la misma estúpida pesadilla de la cual nunca me pude librar desde los 5 años y eso que ahora tenia 18, todos creían que se iban a ir con el tiempo pero no fue así. Estaba completamente mojado y sudando frió, lo cual para mi era totalmente normal. Cuando comencé a mirar alrededor note que estaba todo a oscuras ¿Por que todo estaba a oscuras? mi respiración comenzó a ser pesada, mi corazón empezó a latir mas y mas rápido y sabia que no podía moverme. Necesitaba salir de la habitación rápido, cerré los ojos y me dije:
-Tranquilo D. no pasa nada, todo esta bien. Levántate y ve afuera, vamos tu puedes.
Gracias a dios que conozco la casa y cada uno de sus muebles y rincones por que si no ya me hubiese roto algo. Bajo las escaleras, camino por el pasillo, estiro la mano y toco la manija de la puerta, la abro y salgo a fuera. Entonces caigo de rodillas, el aire ya casi no llega a mis pulmones y mi corazón esta demasiado acelerado, no puedo abrir los ojos el miedo que siento es mucho mas fuerte.
-Daemon ¿estas bien?
Esa voz hace que abra los ojos de golpe y la mire, esta parada en el césped del jardín delantero de mi casa. Corre hasta mi lado y estira la mano para tocarme, entonces hago un movimiento brusco y me alejo de ella.
-No.
Es lo único que puede decir, ella me mira y yo camino hasta la calle, miro al rededor y las únicas luces prendidas son las de la calle. Me concentro en ellas y en el aire fresco de la noche, entonces logro calmarme por completo, vuelvo a mirar al porche de mi casa y Molly esta sentada mirándome.
-¿Que haces Mol?
Le pregunto mientras me siento a su lado, ella tiene un pijama de conejitos que la hace ver muy adorable, pero tiene unas ojeras enormes y su cara de cansancio me dice todo.
-No podía dormir, después se corto la luz, me sentía sola y quería saber si...
Deja la frase en el aire y sonrió. Entonces me llevo los dedos a la boca y silbo. Enseguida aparece mi golden retriever moviendo la cola, ella esta fascinada con mi cachorro desde hace 1 año que fue cuando me lo compre.
-Brutus, sentado.
El hace lo que le digo y ella sonríe. Me agacho para acariciarlo y el me lame la mejilla.
-Hoy iras a cuidar a Molly, Brutus. No te vallas, no rompas nada y compórtate a la tarde voy por ti.
El ladra y se sienta al lado de Mol.
-¿Vas a estar bien?
Se que se refiere a lo de recién.
-Si, solo fue un ataque.
Ella me mira sin entender y suspiro.
-No puedo estar en la oscuridad o en lugares cerrados por que sufro ataques de pánico, mi psicólogo dicen que son secuelas de mi infancia. Ahora Mol ve a tratar de dormir algo. Brutus te cuidara.
Ella le acaricia la cabeza al perro y se va a su casa, yo camino hasta el fondo de mi casa y me siento para ver si puedo descansar algo. Entonces recuerdo todo lo de la tarde anterior y me deprime, todavía no acepto que Margaret halla muerto, el mundo no es justo con algunas personas. Yo soy un ejemplo claro, al igual que Mar nunca le desee el mal a nadie ni siquiera cuando era un niño que no tenia con quien jugar, pero parece que el estúpido mundo siempre estuvo en mi contra. Recuerdo que cuando tenia 5 y llegue al orfanato, nunca tuve un amigo los niños no se acercaban y murmuraban cosas entre ellos. A veces siento como si fuera letal o algo peligroso, radiactivo, por que todo lo que se acerca a mi corre peligro, muere o sale lastimado, sufro mi propio infierno desde que tengo noción del tiempo y ahora tengo que mantener alejada a Molly de mi, no soportaría que ella sufriera otra vez por mi culpa. Pero ella esta sola ahora, no tiene a nadie al igual que yo y no se si tengo la fuerza suficiente como para alejarla de mi.
Hace un año cuando a Margaret le diagnosticaron cáncer y vino a contarme, llore todo un día encerrado en mi habitación, claro que no iba a dejarla que me vea así por que ella era alguien fuerte y sabia que iba a poder salir de eso. Molly se entero mucho tiempo después, cuando Mar comenzó a empeorar y notaron que definitivamente la quimioterapia no funcionaba. Recuerdo que ella estuvo llorando por una semana insultando a todos, no fue al colegio y no salia de su habitación, estaba sin comer y no dejaba que entre nadie. Mar me busco y se sentó conmigo en la hamaca de madera del patio trasero de mi casa para contarme como ella se sentía con lo que estaba pasando y para decirme que Mol no estaba aceptando que su madre tarde o temprano se iría, entonces me dijo si yo podía hacer algo. Dos días después estaba parado en la puerta de su habitación con el que ahora es mi golden en brazos, el solo era un cachorro tan chiquito y adorable que Mol lo iba a amar.
-Mol ¿quieres ver algo que me compre?
Le dije, se escuchaban ruidos del otro lado y después nada.
-¿Que es?
Dijo después de un rato, su voz sonaba ronca de tanto llorar.
-Tienes que verlo por ti misma.
Ella abrió la puerta lentamente y abrió los ojos como platos.
-ES UN GOLDEN.
Se puso a gritar haciendo que el cachorro se despertara de entre mis brazos y casi pegara un salto. Lo acaricie y ella vino a mi lado.
-¿Te gusta?
-Es hermoso ¿como lo llamaras?
-No se ¿Quieres ponerle tu el nombre?
-¿Lo dices enserio?
-Claro.
Se quedo pensando un rato y después me dijo:
-Brutus.
-¿Brutus?
-Sip.
-Bueno, sera Brutus ¿quieres que lo saquemos a pasear?
-Claro, iré a cambiarme.
Mar estaba mas que feliz de que su pequeña saliera al aire libre conmigo, ella me conocía perfectamente y esa fue la única vez que salí con Mol, después ella iba a veces a ver a Brutus pero nunca cambia mas de dos palabras conmigo y yo cada vez me iba enamorando mas y mas de ella. No es como si me fuera a atrever alguna vez a decírselo, ella solo necesitaba a alguien por ahora. Luego todo iba a volver a la normalidad y yo volvería a estar tan solo como siempre.
VIDA
Hola chicos, a los que me leen quiero contarles que estoy escribiendo una nueva historia que es la siguiente, se llama VIDA o por ahora va a ser así. ¡Espero les guste y no les confunda que suba junto con la historia de Meg y Dylan. Gracias y besos miles!
Había algo en los funerales que no era total y completamente de mi agrado, simplemente los odie toda mi vida. Estaba concentrado mirando el pasto verde mientras esperaba que todos se acomodaran, me había sentado en la 3ra fila sin poder ir hasta la 1ra, era demasiado para mi. Entonces un hombre que se presento como el "Pastor Phill" empezó a despedir definitivamente a Margaret, siguió hablando por un rato y fue cuando me canse de escuchar. Mire a las hileras de sillas del otro lado del ataúd cerrado y estaba toda su familia, sus 4 hijas, su único hijo varón y su ex esposo por con su nueva mujer. Todos lloraban desconsoladamente y hice rodar los ojos, mire a las hijas mayores de Mar, Liby y Lili que eran gemelas, abrazadas y consolándose entre ellas; seguí mirando y estaba Charlott la que le seguía a las gemelas junto a Ben, que tenia los ojos rojos y hinchados de tanto llorar. Luego estaba Bob el ex esposo y ex padre, con su nueva esposa o mejor dicho por la cual traiciono y abandono a todos, Laura con un pañuelo en la mano y una cara demasiado seria. Entonces mis ojos se posaron completamente en Molly, la mas chica de los 4 hermanos, ella era hermosa, dulce y sincera con todo el mundo, raramente se la veía mal o sin sonreír. Hoy no era el día de las "no sonrisas" precisamente, es mas, sonreía abiertamente como si algo le pareciera super gracioso lo cual me sorprendió mucho por que ella era la mas unida con Margaret, la que siempre había estado en todos y en cada momento. Pero vi algo en sus ojos que no era dolor, si no odio, ella miraba con odio a sus hermanas, hermano y su padre; lo cual no entendí pero no juzgue, ella estaba pasando un horrible momento era entendible que quiera matar a alguien, yo quise hacerlo por unos 2 años y solo tenia cinco. El pastor termino y dijo que si alguien quería decir unas palabras lo podía hacer, nadie dijo nada y dudaba que respiraban, entonces Mol se levanto. Se aliso su vestido negro de encaje que le llegaba arriba de la rodilla y camino con sus enormes tacos con plataformas, se escucho cinco horribles "Clac" que fueron sus zapatos contra el suelo de madera del pequeño escenario, había algo en los tacos chocando contra la madera que me desesperaba pero lo aparte de mi mente rápido. Ella sonrió enormemente y todos la miraban extrañados, entonces golpeo con dos dedos el micrófono, se aclaro la garganta y con una voz demasiado angelical dijo la mejor frase que nunca pensé escuchar en un funeral, menos en el de su propia madre:
-Ojala se pudran todos en el maldito infierno.
Sonrió aun mas y vi como baja por el lado contrario al que había subido, miro a un chico en la primera fila que no reconocí y le saco la rosa blanca de las manos murmurando demasiado alto:
-Idiota.
Levanto la vista y me miro directamente a los ojos, por primera vez en años vi algo roto y demasiado triste dentro de ella. Como si con una simple mirada y una sonrisa triste me hubiera dejado ver una parte de su alma. Se dio vuelta, se agacho cerca de la tumba y dijo:
-Mami, tienes suerte que estos idiotas no te molesten mas.
Apoyo suavemente la rosa en el cajón, se levanto con todo su orgullo y camino por el pasillo entre las sillas hacia los autos, justo cuando creí que todo había terminado de su parte, ella paro y me miro:
-Daemon.
Dijo, la forma en que dijo mi nombre o incluso que supiera mi nombre me hizo sentir en las nubes, pero claro cada vez que podía pasaba tiempo con su madre al menos mi nombre lo sabia. La mire a los ojos y sonrió.
-¿Vienes?
Asentí y me levante, todo el mundo nos estaba mirando. Llegue a su lado y ella me tomo de la mano, sentí como una descarga de electricidad corría justo en donde ella me tenia agarrado supongo que ella también lo sintió por que miro nuestras manos y negó con la cabeza sonriendo, entonces empezó a tirar suavemente de mi hasta que llegamos a su auto.
-¿Esa fue una retirada épica no crees?
-Claro que si.
Le dije sonriendo, yo estaba enamorado de Molly desde que me había mudado justo al lado de su casa hace 5 años y la vi como miraba desde el porche de su casa a su madre que había venido a darme las bienvenidas en el barrio a mi y a mi familia, recuerdo que me puse muy mal y le explique que era huérfano y siempre lo había sido al menos hasta los cinco años, tenia leve recuerdos que eran mis pesadillas pero siempre estuve solo y por que tuviera solo 14 años no quería decir que viviera totalmente solo, tenia un tutor no tan tutor que me "cuidaba" pero como mis padres me habían dejado una cuenta con dinero lo cual agradezco, pude vivir bien. Ella casi rompe a llorar, entonces me sorprendió abrazándome y dijo que nada malo pasaría que podía contar con ella para lo que fuera. Amaba a Margaret, era la madre que nunca tuve, por eso cuando me entere que tenia cáncer de pulmón pensé que el mundo era demasiado injusto para algunos, como para ella o como para mi. Pero la vida es así, solo hay que vivirla esas cosas improvisadas que ocurrían todo el tiempo ya no me sorprendían, lo que me sorprendió es que Molly supiera que existo, que este justo ahora a mi lado y que solo a mi me deje verla llorar.
Aparco el auto al borde de la carretera y apoyo la cabeza en el volante, no sabia que hacer, nunca me habían consolado y creo que no tenia ni idea de que hacer. Entonces estire mi mano y le acaricie la espalda, lo que hizo que llore mas y se mueva hasta quedar abrazada a mi, con su cara en mi cuello. Luego de media hora, escuche como su respiración se regularizo y mire hacia bajo, estaba dormida, era realmente lo mas lindo que había visto en mi vida.
-Gracias.
Murmuro casi inaudible.
Había algo en los funerales que no era total y completamente de mi agrado, simplemente los odie toda mi vida. Estaba concentrado mirando el pasto verde mientras esperaba que todos se acomodaran, me había sentado en la 3ra fila sin poder ir hasta la 1ra, era demasiado para mi. Entonces un hombre que se presento como el "Pastor Phill" empezó a despedir definitivamente a Margaret, siguió hablando por un rato y fue cuando me canse de escuchar. Mire a las hileras de sillas del otro lado del ataúd cerrado y estaba toda su familia, sus 4 hijas, su único hijo varón y su ex esposo por con su nueva mujer. Todos lloraban desconsoladamente y hice rodar los ojos, mire a las hijas mayores de Mar, Liby y Lili que eran gemelas, abrazadas y consolándose entre ellas; seguí mirando y estaba Charlott la que le seguía a las gemelas junto a Ben, que tenia los ojos rojos y hinchados de tanto llorar. Luego estaba Bob el ex esposo y ex padre, con su nueva esposa o mejor dicho por la cual traiciono y abandono a todos, Laura con un pañuelo en la mano y una cara demasiado seria. Entonces mis ojos se posaron completamente en Molly, la mas chica de los 4 hermanos, ella era hermosa, dulce y sincera con todo el mundo, raramente se la veía mal o sin sonreír. Hoy no era el día de las "no sonrisas" precisamente, es mas, sonreía abiertamente como si algo le pareciera super gracioso lo cual me sorprendió mucho por que ella era la mas unida con Margaret, la que siempre había estado en todos y en cada momento. Pero vi algo en sus ojos que no era dolor, si no odio, ella miraba con odio a sus hermanas, hermano y su padre; lo cual no entendí pero no juzgue, ella estaba pasando un horrible momento era entendible que quiera matar a alguien, yo quise hacerlo por unos 2 años y solo tenia cinco. El pastor termino y dijo que si alguien quería decir unas palabras lo podía hacer, nadie dijo nada y dudaba que respiraban, entonces Mol se levanto. Se aliso su vestido negro de encaje que le llegaba arriba de la rodilla y camino con sus enormes tacos con plataformas, se escucho cinco horribles "Clac" que fueron sus zapatos contra el suelo de madera del pequeño escenario, había algo en los tacos chocando contra la madera que me desesperaba pero lo aparte de mi mente rápido. Ella sonrió enormemente y todos la miraban extrañados, entonces golpeo con dos dedos el micrófono, se aclaro la garganta y con una voz demasiado angelical dijo la mejor frase que nunca pensé escuchar en un funeral, menos en el de su propia madre:
-Ojala se pudran todos en el maldito infierno.
Sonrió aun mas y vi como baja por el lado contrario al que había subido, miro a un chico en la primera fila que no reconocí y le saco la rosa blanca de las manos murmurando demasiado alto:
-Idiota.
Levanto la vista y me miro directamente a los ojos, por primera vez en años vi algo roto y demasiado triste dentro de ella. Como si con una simple mirada y una sonrisa triste me hubiera dejado ver una parte de su alma. Se dio vuelta, se agacho cerca de la tumba y dijo:
-Mami, tienes suerte que estos idiotas no te molesten mas.
Apoyo suavemente la rosa en el cajón, se levanto con todo su orgullo y camino por el pasillo entre las sillas hacia los autos, justo cuando creí que todo había terminado de su parte, ella paro y me miro:
-Daemon.
Dijo, la forma en que dijo mi nombre o incluso que supiera mi nombre me hizo sentir en las nubes, pero claro cada vez que podía pasaba tiempo con su madre al menos mi nombre lo sabia. La mire a los ojos y sonrió.
-¿Vienes?
Asentí y me levante, todo el mundo nos estaba mirando. Llegue a su lado y ella me tomo de la mano, sentí como una descarga de electricidad corría justo en donde ella me tenia agarrado supongo que ella también lo sintió por que miro nuestras manos y negó con la cabeza sonriendo, entonces empezó a tirar suavemente de mi hasta que llegamos a su auto.
-¿Esa fue una retirada épica no crees?
-Claro que si.
Le dije sonriendo, yo estaba enamorado de Molly desde que me había mudado justo al lado de su casa hace 5 años y la vi como miraba desde el porche de su casa a su madre que había venido a darme las bienvenidas en el barrio a mi y a mi familia, recuerdo que me puse muy mal y le explique que era huérfano y siempre lo había sido al menos hasta los cinco años, tenia leve recuerdos que eran mis pesadillas pero siempre estuve solo y por que tuviera solo 14 años no quería decir que viviera totalmente solo, tenia un tutor no tan tutor que me "cuidaba" pero como mis padres me habían dejado una cuenta con dinero lo cual agradezco, pude vivir bien. Ella casi rompe a llorar, entonces me sorprendió abrazándome y dijo que nada malo pasaría que podía contar con ella para lo que fuera. Amaba a Margaret, era la madre que nunca tuve, por eso cuando me entere que tenia cáncer de pulmón pensé que el mundo era demasiado injusto para algunos, como para ella o como para mi. Pero la vida es así, solo hay que vivirla esas cosas improvisadas que ocurrían todo el tiempo ya no me sorprendían, lo que me sorprendió es que Molly supiera que existo, que este justo ahora a mi lado y que solo a mi me deje verla llorar.
Aparco el auto al borde de la carretera y apoyo la cabeza en el volante, no sabia que hacer, nunca me habían consolado y creo que no tenia ni idea de que hacer. Entonces estire mi mano y le acaricie la espalda, lo que hizo que llore mas y se mueva hasta quedar abrazada a mi, con su cara en mi cuello. Luego de media hora, escuche como su respiración se regularizo y mire hacia bajo, estaba dormida, era realmente lo mas lindo que había visto en mi vida.
-Gracias.
Murmuro casi inaudible.
miércoles, 16 de abril de 2014
Capitulo 20:
Megara:
Los miro otra vez y sigo pensando ¿como es que son tan jodidamente lindos? mierda. Sonrió y niego con la cabeza, Chad esta demasiado concentrado como para notar que lo miro fijamente, adoro cuando se concentra con la Xbox frunce el ceño ligeramente y se pone chinito, es adorable. Y bueno no hablemos de su primo, Carl es tan ... ¿como describirlo? ¿perfecto? si es terriblemente perfecto, creo que si no estuviera perdidamente enamorada de Dylan o quisiera tanto a Chad, el si seria un buen partido, obviamente si no tuviera un hijo de 4 años que es tan hermoso como el y Chad o si no tuviera como 5 años mas que yo. A Carl lo conozco hace 3 años, es muy dulce y le encanta hacer reír a todo el mundo, cuando conocí a Adam su hijo antes de que Chad se fuera a Australia me sorprendí de lo lindo que era y me encantaría si algún día tengo un niño que sea como el, tan dulce y tierno. Me rió en voz alta y al notar que me siguen sin prestar atención miro la hora, son las 7:45, bueno es hora de irme.
-Eh, chicos. Me tengo que ir a dormir algo antes de irme, ¿los voy a extrañar mucho saben?
Le ponen pausa al juego y se levantan a la vez, se miran y se ríe. Entonces Carl hace una reverencia y Chad viene a abrazarme.
-Mi bebeeeeee.
Dice alargando la palabra.
-Te voy a extrañar mucho ¿sabes? No tardes tanto en volver, no podría soportarlo.
-No prometo nada pollito.
-Me toca.
Le dice Carl, mientras lo separa de mi y me da un abrazo levantándome del piso.
-Te voy a extrañar mucho yo también ¿vas a traerme algún recuerdo?
Dice haciendo pucheros, me rió. Siempre hacen lo mismo.
-A mi también.
Dice Chad haciéndome su cara de perrito.
-Bueno, esta bien. Ahora me voy, cuando llegue los llamo y cuando vuelva también no te olvides de mandarle el oso que le traje a Adam y dale un beso enorme de mi parte y no se metan en problemas por favor ninguno de los dos.
Estoy por arrancar la moto y los veo a los dos tirándome besos desde la puerta, entonces me rió y pienso que no podría aunque quisiera alejarme de mi casa, ni de mi hermano, ni de mis amigos. Va a ser algo muy difícil, tome la decisión que tome.
Cuando llego a casa lo primero que hago es buscar a Mick, esta evadiéndome el tema ese de la novia. ¿Como se que tiene novia? Accidentalmente atendí su teléfono por que me estaba partiendo la cabeza de tanto sonar Skrillex, entonces su "amor" empezó a hablar dulcemente y antes de que pueda reconocer quien era llego y me saco el teléfono de las manos. Ahora no quiere decirme nada, estúpido.
Golpeo la puerta de su pieza y aparece el despeinada y con cara de "recién me levanto ¿quien es la persona que me molesta?", entonces me mira sorprendido y antes de que pueda entrar o siquiera moverme me cierra la puerta en la cara.
-ESTÚPIDO IDIOTA, CASI ME ROMPES LA NARIZ.
Le grito.
-PERDÓN.
Grita sin abrirme la puerta, trato de abrirla pero esta bloqueada con algo.
GENIAL.
Super enojada me voy a mi pieza y después de un rato llamo a Jess, para contarle que el idiota de mi hermano tiene una idiota novia y se esta comportando como un tremendo idiota y lo odio (muchos idiota en una oración) cuando escucho ese estúpido tono de Miley Cirus que me vuelve loca todos los días en clase, entonces me pongo a buscar su celular en la pieza cuando noto que no es en mi pieza que suena si no en la planta de arriba, subo las escaleras corriendo y la veo a Jess de la mano con mi hermano bajando "sigilosamente" las escaleras. Abre los ojos como plato y su mandíbula cae.
-Ho-ho-hola Meg-gi.
Dice tartamudeando, entonces caigo en que ella es la novia del idiota de Mick.
-TU.
Le digo señalándola, voy hasta ella y retrocede golpeando a mi hermano que casi se cae. Entonces estiro la mano y ella se tapa la cara.
-¿Que haces Jess?
-¿Que?
Dice asustada, entonces empiezo a reírme.
-¿Pensabas que te iba a pegar?
Asiente con la cabeza, la agarro de la mano y la abrazo.
-Tonta, solo quería abrazarte. Estoy mas que feliz que seas tu y no cualquier otra idiota.
Suelta un suspiro y Mick me empuja.
-Idiota, casi me matas de un infarto.
-Eso es por que casi me rompes la nariz, estúpido.
Lo miro mal y el se empieza a reír.
-No sabia como decírtelo.
-¿Que tal con un "Ey hermanita, salgo con tu mejor amiga"? Igual no hay problema, pero como tu mejor amiga y como tu hermana me gusta saber de tu vida amorosa.
-Si, solo que... no sabia como, pasaste por muchas cosas en estos días y no quería poner mas presión.
-Que considerado. Bueno voy a dormir antes del vuelo, estoy terriblemente cansada.
-Megara.
Me doy vuelta, entonces me abraza y me da un beso en la frente.
-No me dejes.
Me dice Mick antes de cerrar la puerta de mi pieza y bajar las escaleras.
Me tiendo en la cama y me quedo pensando en todo lo que paso en este corto tiempo, la realidad me golpea muy de repente. No puedo perder nunca mas a nadie que sea importante para mi, no como paso con mi mamá. Tengo que hacer que Dylan vuelva, pero no voy a hacerlo elegir entre su madre y yo, si decide quedarse voy a tener que dejarlo ser. Como dice uno de mis tantos tatuajes en honor a mi madre:
"Si amas algo, déjalo ir"
Me siento cada vez mas cansada, entonces caigo en las manos de morfeo y con ello vienen mis mas horribles pesadillas.
Carl, primo de Chad:
Adam, hijo de Carl:
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






